23 febrero 2009

Sin Título


Queridisim@s...

Hace tiempo que quise dedicarme a escribir y no he encontrado la manera, o el tiempo necesario. Me encantaria hablaros de muchas cosas que creo son muy interesantes a todos los niveles. Pero siempre me queda la duda de si haría lo correcto plasmándolo en este blog que no nacio para comunicar nada a nadie, simplemente fue la cuna de lo que hoy es mi mayor deseo: escribir y publicar algo digno.

Este fue el sitio donde descubrí que no lo hago tan mal, y donde he tenido la suerte de poder decir lo que pienso y lo que he encontrado por ahí interesante para quien quiera leerlo. Le tengo mucho cariño....

Es este un momento de dedicación exclusiva para otras cosas, más enfocadas a la literatura en si, por lo tanto, abriré un nuevo blog donde ojalá los textos que ahí publique lleguen donde tienen que llegar.

El enlace lo pondré aqui cuando sepa como lo voy a llamar, asi que espero que podais seguir disfrutando de leer, igual que yo lo hice mientras escribía.

Gracias a todas aquellas personas que me habeis alentado a escribir más alla de un blog, de corazón.

Resistencia o Alegría

Esta mañana he leído un artículo en el que un filósofo, conocido como el Filósofo de la Alegría, mencionaba la cita de Martinus von Biberach, un místico renano, que dice:

“Vengo de no sé dónde. Soy no sé quién. Muero no sé cuándo. Voy a no sé dónde….me asombro de estar tan alegre”

Resulta que von Biberanch se dedicaba a la, para mí, interesante-extraña labor de escribir epitafios. Esto sirva solo como dato, para saber porqué lo menciona el filósofo en su artículo.

Luego comenta que “la alegría nace del ser, de lo que es, de lo real, y es activa. La tristeza nace del deseo, de lo que no es, de lo irreal, y es pasiva…y la visión trágica de lo real es lucidez: es la visión que constata que nuestra vida resiste pese a las infinitas razones para hallarla ridícula, miserable o absurda, y he ahí la alegría. Vivir es en si mismo, alegría.”

Para mí que resistir y ser alegre no tienen nada en común, si bien se contradicen, puesto que el mero hecho de la resistencia imposibilita la alegría.

Este filósofo de la alegría está medicándose desde hace años contra una depresión que sufre, la cual parece ser que le vino de golpe, lo cual no me extraña lo más mínimo pensando como piensa, que no somos nada en absoluto(para más información leed La Contra de La Vanguardia, 23/02/09).

Yo creo que esta enfermedad mental, que lo es, viene dada por una serie de pensamientos que hemos aprendido a lo largo de nuestra vida, y que podemos modificar si nos lo proponemos, pero haciendo una serie de terapias (guiadas o no) que nos lleven al conocimiento de nosotros mismos, de una manera rotunda, si cabe dolorosa, para llegar a tener la lucidez consciente y alegre de saber quienes somos, de donde venimos y hacia donde vamos.

Porque…vamos a ver, ¿en qué quedamos? ¿Como se puede estar alegre si no sabes donde vas, ni quien eres, ni de donde vienes, ni para qué?

Y ¿como se puede hablar de alegría cuando se es víctima de una depresión?

Quizá sea por eso de que “en casa del herrero cuchara de palo”

Con todos mis respetos, habiéndome parecido de lo más interesante todo lo que he leído del Filósofo Clément Rosset, me decido a publicar este post, porque siempre merece la pena un artículo de alguien que piensa…luego existe.

21 febrero 2009

Un Comentario que Escribí...

Tendría tantas cosas que decir...pero en cierto modo ya lo habéis hecho entre Todos, así que me gustaría hacer mención a una cosa que escribió Einstein y que visto desde el tema personal y no económico, es una muy buena postura que todos deberíamos contemplar...son solo palabras...menudas palabras:

No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo.
La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos.

La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura.

Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar 'superado'.
Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.

La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia.
El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.

Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos.

Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.

Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo.
En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla.

Estamos en crisis, señor@s, pero crisis humana, no económica, ésta última ha sido simplemente la consecuencia de la primera, y gracias a la vida que ha ocurrido. De lo contrario, no estariamos donde estamos los que no le hacemos ni caso, y nos dedicamos a lo nuestro: el espíritu, el amor, la vida. (este ultimo parrafo, ya es mio)