18 junio 2009

Concedido

Cuando alguien que no se identifica te dice que le encantaba leer tus escritos y te pide que hagas un esfuerzo creativo, no queda otro remedio que conceder el deseo.

Podría ser mi padre, o cualquiera de las personas que han ido siguiendo el blog desde sus comienzos, pero en realidad no importa. Poco tengo que contar, en realidad nada nuevo puedo aportar aquí que no haya dicho con anterioridad, sin embargo he aquí un pequeño esfuerzo creativo junto con una nota de agradecimiento a esa persona que me ha puesto a escribir aquí y ahora.

Como le contaba a un amigo hace pocos días, el tiempo transcurre cada vez más veloz, y su único cometido es darnos la oportunidad a cada uno de nosotros de poner cada cosa en el lugar que le corresponde. Muchas cosas han ido acomodándose en la vida, unas en un rinconcito, otras en otro, y así…ese círculo maravilloso se ha ido cerrando para dar lugar a un hermoso conjunto del que me siento muy orgullosa.

Nos vamos dando cuenta de lo importante que es adaptarse a los nuevos tiempos, a las nuevas personas que nos rodean, sobre todo los hijos, esos auténticos maestros de vida que enseñan, sin proponérselo, tantas y tantas cosas, todas ellas relacionadas con el amor incondicional.

Paseando por la vida, cuanto más alejados del mundo material, más conectados al mundo interior, más cerca de esa voz que nos cuenta la verdad. Ella nunca se equivoca.

Se acerca el verano y es inevitable cierta sonrisa recordando la niñez, los baños por las mañanas y por las tardes hasta caer el sol, los bocadillos llenos de arena de la playa, el aftersun, las algas que no queríamos pisar, y alguna que otra picadura, pero qué bien lo pasábamos, qué ilusión proporcionaba saber que ese verano ibas a conocer a alguna nueva amiga, que sin pensarlo acogías en tu pandilla. Y que ricos los polos de limón del súper de “la pepa”.

Se acerca el verano, y a la vez el niño que todos llevamos dentro. Aprovechemos para sacar una pizca de inocencia, esa que nos hacía desear, soñar y conseguir las pequeñas metas que nos proponíamos, porque todo era posible.

Gracias….

2 comentarios:

  1. Yo tambien siento nostalgia de los polos de limón... nos vemos en El Puntal,no?. Hasta entonces un beso muy grande de Allendelmar.

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  2. Allendelmar, guapísima, me encanta que te hayas dado un paseo por mi blog, gracias!

    Es curioso, no te lo vas a creer, pero justo ayer estuve mirando tu blog. Es impresionante cuando te das cuenta de lo conectado que está todo.

    Por supuesto que nos vemos en el puntal, como cada año, no te quepa duda. Un beso enorme, guapa.

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