09 octubre 2009

Sin Etiquetas, por favor.

No tengo tiempo de extenderme....pero hace poco le escribí a una persona muy querida por mi, sobre el tema de las etiquetas, y desde entonces no paro de encontrar artículos como este.

Aquí tenéis "La Contra" de La Vanguardia de hoy, 9 de octubre de 2009.

Desde luego, hay gente a la que merece la pena apoyar. Es curioso, pero el joven tiene solo 23 años.

Lean:

Edgar Viñals, que organiza fiestas para discapacitados"El ocio festivo es sanador, divertirse es terapéutico"VÍCTOR-M. AMELA - 09/10/2009

Tengo 23 años. Nací y vivo en Barcelona. Soy integrador social, y colaboro con Isep Solidari. Estoy soltero, no tengo hijos. Deberíamos revolucionar este sistema social. Creo en las personas, las emociones y los ideales. Hemos creado Sarau, diversión para pacientes de todo tipo

Integrador social?

Acompaño a personas para ayudarlas a ser funcionales socialmente, a ser más autónomas.

¿Qué tipo de personas?
Con incapacidades intelectuales y físicas o trastornos mentales. Singulares.

¿Singulares?

Todos lo somos. Todos somos únicos. Todos tenemos capacidades y discapacidades, y podemos barajarlas y sacarles partido.

Bien, pero hay discapacidades... y discapacidades.

¿Esquizofrénicos, maniacos, bipolares, locos?: no, ¡personas! Las etiquetas diagnósticas arrebatan a las personas su derecho a serlo y a disfrutar la vida. Yo mismo, como integrador, al primero que integré fue a mí.

¿Qué le pasaba?
A los 15 años me etiquetaron: bipolar.

¿Qué síntomas tenía?

Periodos depresivos y otros maniacos, de una euforia expansiva que me llevó a dormir poco, abusar de alcohol y otras drogas, ser irascible, agresivo...

¿Con qué consecuencias?

Me fugué de casa, fui detenido e ingresado en un centro de menores - me enfrenté a todos, me sentía invulnerable-y luego en el sanatorio mental de Sant Boi.

¿Y cómo vivió eso?
Te drogan ("choque farmacológico", lo llaman: los músculos se contraen dolorosamente, es como una paliza) y te atan ("contención institucional", lo llaman).

No les quedaría otro remedio...

Es un modo de tratar a una persona que estigmatiza. Hoy trato con pacientes que a veces me abofetean, ¡y jamás los ataré!

¿Y qué hace?

Dialogo. Comprendo sus conductas, busco contenerlas dialécticamente...

¿Cómo salió usted de lo suyo?

Tras el trato recibido, ¡cuesta mucho convencerte de que eres independiente, libre, autónomo, capaz, digno! Primero, en un manual psiquiátrico leí el perfil del bipolar: "Bien, soy esto". Catalogarte consuela; pero luego me descatalogué: "No: ¡soy Edgar!".

Y con ayuda farmacológica, supongo.

Hace un año decidí dejar todas las drogas, incluidos los muchos ansiolíticos y antipsicóticos que ingería. Tras un crudo síndrome de abstinencia, ¡estoy más tranquilo que cuando los tomaba! Sólo mantengo el litio.

Los psiquiatras van a reñirle.

Diagnostican con excesiva soltura y recetan demasiados fármacos. Pero yo tuve suerte.

¿Por qué?

Gané un concurso de poesía Jocs Florals del distrito de mi colegio, y eso me devolvió autoestima. Y tuve educadores de verdad en un hospital de día.

Y hoy ayuda usted a otros.

¡Ayudando, me ayudo! No soporto lo de "mira qué bueno soy...". Yo disfruto con lo que hago. Soy aceptado y aprendo mucho.

Cuénteme algo que haya aprendido.

A empatizar con internos en clínicas y residencias, sin miedos ni lástima: sus conductas incomodan socialmente y se las cortan de raíz, pero ¿por qué no darles margen, dejarlas desarrollarse, observar adónde van? Llamamos locura a lo que es otra lucidez.

¿Qué más propone?
Un diagnosticado tiene el tiempo reglado, acotado, medicalizado. ¿Y el ocio? ¿Y el tiempo libre? ¿Y la diversión? ¿Y el placer? Después de dormir y comer, ¡eso es una necesidad humana de primer orden!

¿Y no pueden satisfacerla?

No: se les recluye como a enfermos infecciosos. Es inhumano. Por eso un grupo de integradores hemos empezado a organizar fiestas para que esas personas lo pasen bien...

¿Qué tipo de fiestas?

Música, baile, zumos, ¡marcha! En una discoteca, cada sábado, de cinco a ocho de la tarde, sin filtros de edad, sexo o perfil diagnóstico: abogamos por la riqueza de la diversidad, por un ocio integrador, inclusivo.

¿Tetrapléjicos y autistas, bipolares y Down, paralíticos cerebrales y...?

Personas que bailan y se divierten. Así se diluyen las etiquetas, ¡son personas de tú a tú! Venga usted: todos son admitidos. Aprenderá de la diferencia. Yo bailo ahí.

¿Y lo pasan bien?

"He visto la luz, he conocido a gente nueva", "qué divertido es bailar al lado de otro", "he hablado con una chica que...", me dicen. El barman profesional que nos sirvió el primer día lloró: "Mira que llevo años de barman, ¡pero esto es tan bonito…!". Se ponen guapos, vienen contentos, se van felices...

Aplaudo la iniciativa.

"¡Nunca había visto a ese levantarse de su silla…!", me dijo el cuidador de uno el sábado pasado. Y bailan como locos, juegan a bolos, se liberan, se relajan... Una persona que lo pasa bien es más feliz y, por tanto, vive mejor. ¡Importa la calidad de vida, no sólo la estabilidad del cuadro clínico!

¿Y qué dicen médicos y psiquiatras de sus fiestas abiertas?
Son escépticos..., aunque algunos ya van entendiendo que el ocio rehabilita, que también el ocio es sanador. ¡Divertirse sana!

Y además de bailar... ¿ligan?
He visto algún beso... ¡Son personas!: tienen sentimientos y sexualidad. Parientes y facultativos lo admiten, sí..., pero sólo de boquilla. Yo pregunto: ¿por qué les negamos gozar de relaciones sexuales completas y seguras? ¡Qué saludable sería para muchos de ellos facilitarles un buen servicio sexual...! Hay profesionales del sexo que se lo harían con mucha ternura, tacto y cariño.

"El ocio festivo es sanador, divertirse es terapéutico"Discoteca sin filtros

Llega con una camiseta que luce estampada esta frase: "Locura es libertad sin ataduras", y para él no es sólo una frase, sino su modo de vivir. Su juventud aúna experiencias muy intensas y una vitalidad que le lleva a defender la fiesta, el ocio lúdico, la diversión y la juerga como complementos terapéuticas para pacientes con etiquetas médicas y psiquiátricas de todo tipo. Se asombra de que en una macrourbe como Barcelona, con tanta oferta lúdica, nadie haya pensado antes en la diversión de estas personas, ¡como si no fuesen seres humanos! Por eso organiza fiestas para ellos en la discoteca Seventy Seven (c/ Balmes con València) todos los sábados por la tarde (info@ sarau. org).

6 comentarios:

  1. Lo interesante de encontrar con cierta frecuencia aquello a lo que se le presta una especial atención es parte del misterio de la vida, léase ley de la serialidad o sincronicidad. Es un lenguaje sin etiquetas.

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  2. Efectivamente así es, me pasa desde hace algún tiempo. Una vez escribí sobre una noticia, y a partir de ese momento empezaron a llegar a mi toda clase de noticias relacionadas, las encontraba "por casualidad" jajaja, no es fantástico.

    Bueno, te dejo por ahora, porque tengo que hacer algo importante en este blog, que va a descansar un ratito porque se va a centrar en otras cosas más importantes: LA PAZ

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  3. "Llamamos locura a lo que es otra lucidez."

    Es más, la mayoría de los genios de este planeta se les trató con un rechazo social.

    - Mozart enloqueció porque su genialidad no estaba a la altura del pueblo llano. Sin embargo, una de sus mejores óperas infantiles, donde revela el secreto masónico, la creó para niños, con un mensaje para despertar la conciencia social.
    - Einstein fue considerado un loco por sus teorías. Suspendió una prueba de acceso a la politécnica de Zurich por una nota ridícula en una asignatura de letras. Su despacho era su estilográfica y su mente.
    - Thomas A. Edison. Expulsado del colegio porque decían que era tonto, teorías ridículas que sus profesores no llegaban a entender. Más de mil patentes en su nombre, con las que consiguió descubrir más de 1.000 formas por las que no se puede fabricar una bombilla.
    - Van Gogh - Pintor, no tenía nada de especial salvo que le faltara una oreja.
    - Beethoven - Sordo entre los sordos, y sin embargo, podía ver la música y sentirla.
    - Y a mi me duele la cabeza.

    Admirable lo de este chico. Mis respetos.

    Besos

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  4. Me parcece estupenda la iniciativa, hay personas con discapacidad que por su etiqueta y su entorno no han salido jamás a hacer actividades de este tipo. Hago un voluntariado similar al de este chico al que entrevistan y vienen personas con más de 30 años que nunca salieron a divertirse sin la tutela de un padre o familiar. Viva la salud mental, que no es otra cosas que ser feliz y encontrate bien y todos podemos aportar mucho con pequeños gestos... saludos.

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  5. Hola, yo soy miembro del equipo de sarau, y la verdad es que me alegrado mucho de encontrarme esta entrada en este blog...
    No se de donde eres, pero quedas tu, y todos tus amigos, invitados a venir un sábado a Sarau y disfrutar con nosotros de esta iniciativa.

    Tambien puedes estar en contacto con nosotros a traves del facebook, buscando el grupo:

    Sarau o Sarau Club

    Gracias,


    Tina.

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  6. Hola Tina,

    No he podido localizar la web del club Sarau, me la podrías facilitar?

    Muchísimas gracias por la invitación, la cual acepto encantada.

    Besos,

    Candela.

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