Siempre pensé que es una postura demasiado cómoda la de pensar que somos la única civilización ética e inteligente en el universo.
Mientras unos teníamos claro que por supuesto que no estamos solos, otros se han dedicado a ridiculizar el tema, además de una manera bastante sutil, ya que han aprovechado muy bien sus recursos, los medios de comunicación.
Hoy, en "La Contra" del diario "La Vanguardia" alguien se atreve, no solo a hacer una entrevista de semajante categoría, sino a publicarla, enhorabuena.
La verdad siempre acaba sabiendose, por mucho que algunos hagan todo lo posible para que eso no ocurra debido a sus propios intereses.
Como dice mi compañero, el tiempo lo pondrá todo en el lugar que le corresponde, pues es el único juez.
Aquí teneis la entrevista:
Alfred L. Webre, director del Instituto para la Cooperación en el Espacio (ICIS)
"Marte está habitado por humanoides"
IMA SANCHÍS - 10/09/2009
Tengo 67 años. Nací en una base naval de Florida durante la Segunda Guerra Mundial. Vivo en Vancouver. Doctor en Derecho, juez del Tribunal de Kuala Lumpur sobre Crímenes de Guerra. Casado, tengo un hijo y dos hijastras. Vivimos en un universo de origen inteligente
Existen pruebas de que hay civilizaciones éticas más avanzadas que la nuestra que participan en el proceso de nuestro desarrollo.
Deme pruebas.
Declaraciones de empleados del gobierno de Estados Unidos que han atestiguado participar en programas secretos de relaciones con ciertas civilizaciones extraterrestres.
¿Eso significa que ya ha habido contacto con extraterrestres?
Sí, desde los años cincuenta el gobierno de Estados Unidos, según estos testigos, ha estado trabajando secretamente con ellos.
¿?
Andrew Basiago, hijo de un oficial de la CIA, fue enrolado a los siete años en un programa secreto para niños superdotados a los que entrenaban para ser embajadores ante razas extraterrestres.
¿Algún contacto?
Tuvo un encuentro con tres astronautas del planeta Marte. En enero del 2009, Virginia Olds, empleada de la CIA, confirmó que la CIA sabe que hay una civilización humanoide que vive bajo la superficie de Marte.
¿?
Creemos que en el año 9500 a. C. fragmentos de la supernova Vela entraron en el sistema solar y destrozaron la ecología de Marte. Los marcianos, unos 1.500 años más avanzados que nosotros ética y tecnológicamente se refugiaron bajo la tierra.
...
En diciembre del 2008 publicamos un informe que incluye fotografías tomadas por el robot de la NASA Rover Spirit en las que se identifican cierta especie de humanoides, animales y estructuras en la superficie de Marte. Lo puede ver en Exopolitics. com.
Hay tres astronautas que aseguran haber visto vida extraterrestre.
Sí, Buzz Aldrin que viajó en el Apollo XI dijo que cuando llegaron a la Luna en 1969 había dos grandes naves extraterrestres alrededor del gran cráter, su versión fue verificada por altos cargos de la NASA.
Me deja atónita.
El doctor Steven Greer, director del Disclosure Project, ha recogido más de 500 testimonios militares, gubernamentales y de inteligencia de alto rango que son testigos de la presencia extraterrestre y que se hicieron públicos en mayo del 2009 en el Club Nacional de Prensa de Washington.
México, Chile, Brasil y Perú hicieron públicos sus archivos sobre ovnis.
Recientemente Francia, Suecia y Dinamarca, y el Reino Unido, que sacó a la luz 7.200 expedientes de ovnis recopilados por D155, unidad secreta del Ministerio de Defensa.
¿Por qué no divulgar la vida en Marte?
Por cuestiones políticas. Vamos a interponer una demanda acogiéndonos a las leyes de libertad de información para que la NASA reconozca la vida inteligente en Marte.
¿Y por qué no se presentan en sociedad ellos mismos, los marcianos?
El nuestro es un planeta de orden bajo que suponemos está bajo una cuarentena impuesta por el gobierno del universo.
Y esa cuarentena termina ahora...
Creemos que las civilizaciones éticas extraterrestres han usado el fenómeno ovni para ir aclimatándonos a su existencia, y entre el 2010 y el 2020 podemos empezar a tener relaciones abiertas con esas civilizaciones.
¿Y el primer contacto será con los marcianos?
Sí, porque hay muchas ventajas mutuas, ellos pueden darnos tecnologías y conocimientos y nosotros tenemos un planeta verde precioso al que podrán emigrar.
¿Cómo funciona el universo?
Hay muchas dimensiones y universos paralelos al nuestro. Algunas civilizaciones extraterrestres vienen de otra dimensión, otro universo paralelo, por eso los ovnis pueden aparecer y desaparecer.
¿Cómo son esas civilizaciones más evolucionadas?
Parece que vivimos en un universo organizado y las civilizaciones más éticas han conseguido dominar la dimensión tiempo y son ellas las que probablemente desarrollan nuestra realidad.
... Pues lo hacen fatal.
Según algunas teorías estamos evolucionando de forma acelerada para abandonar la economía de guerra permanente e ir hacia una economía sostenible. La conciencia humana se desarrolla para entrar en la edad universal y relacionarse abiertamente con esas otras civilizaciones.
... Podrían echarnos una manita.
Existe una directiva primaria: no interferir en la evolución de una civilización en otro planeta. Pero en muy poco tiempo el hombre va a aprender a usar la teletransportación cuántica y a sacar energía del espacio. Estamos en una era de transición en la que debemos decidir si vamos a la destrucción o a la evolución.
¿Su trabajo consiste en estudiar el gran gobierno del universo?
La exopolítica es una ciencia social que estudia las relaciones entre nuestra civilización humana y otras civilizaciones inteligentes en el universo. Uno de nuestros primeros pasos para la diplomacia universal será a través de la civilización marciana.
Entiendo.
Personalmente trabajo con el doctor Norman Miranda, jefe de gabinete del presidente de la Asamblea General de la ONU, para que la ONU represente a la Tierra ante la civilización de Marte.
Ahí fuera...
Es probable que esta entrevista les cree tanta perplejidad como a mí, pero atiendan a las credenciales de los que participaron en la Cumbre Europea de Exopolítica 2009 - astronautas de la NASA y de la Agencia Espacial Rusa que afirman que ha existido contacto con civilizaciones extraterrestres-y de su organizador, Webre, autor de Exopolítica (Vesica Piscis), abogado general de la Agencia de Protección Medioambiental de Nueva York y asesor de la Fundación Ford; ex profesor de economía en Yale y en la Universidad de Texas; delegado en la convención demócrata de Texas de 1996 (Clinton-Gore). Habla de una realidad marciana, si fuera cierto: ¿será más de lo mismo a escala galáctica?
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10 septiembre 2009
02 septiembre 2009
Qué somos...o Qué queremos ser...decide tú la Pregunta.
Fantástica entrevista en "La Contra" de La Vanguardia.
¿Cuando dejaremos de pensar en lo que pudo haber sido y no fue?
Seguramente cuando empezemos a ser nuestros propios observadores, y tengamos la posibilidad de ser lo que queremos ser desde el mismo momento en el que lo hemos decidido en adelante, sin mirar hacia atrás.
En esta entrevista, Fernando Broncano habla del Ser Humano actual como un Cyborg Melancólico, y no puedo estar más de acuerdo con él en muchas cosas. Es cierto que todos hemos soñado con vivir en la naturaleza, sin embargo muy pocos han tenido la osadía de dejar el mundo material y vivir 100% coherentemente con esa idea.
De ahí la melancolía a la que se refiere Fernando; nos hemos quedado en un punto intermedio en el que no nos acaba de gustar lo que tenemos, carece de espiritualidad, es demasiado artificial. Seguramente creemos que no tenemos suficiente capacidad como para abandonar esta sociedad con todo lo que conlleva.
Es difícil elegir a pesar de votar por lo natural, lo cual sigue siendo de lo más incongruente. Os preguntaréis por qué...y la respuesta llega sola:
Aquí me teneis escribiendo artículos sobre Conciencia Universal, la tendencia a la naturalidad del ser humano, el deseo de paz y armonía con uno mismo y su entorno, etc... Todos estos artículos que publico en la red, sin tecnología...no podría publicarlos.
Pero como todo está compensado, al menos leer hace pensar, y si lo que escribimos sirve para que una sola persona pueda tener otro punto de vista que le permita formar su propia opinión y, de esta manera, ser capaz de elegir por sí mismo en lugar de hacer lo que la mayoría por inercia, siempre valdrá la pena.
"En un bosque se bifurcaron dos caminos, y yo... Yo tomé el menos transitado. Esto marcó toda la diferencia" Robert Lee Frost
Aquí tenéis la entrevista:
Fernando Broncano, especialista en las relaciones entre ciencia, técnica y cultura
"El ser humano es un ciborg melancólico"
IMA SANCHÍS - 02/09/2009
Tengo 55 años. Nací en Salamanca y vivo en Madrid. Soy catedrático de Filosofía de la Universidad Carlos III. Casado, tengo dos hijos. Justicia es repartir nuestras capacidades de futuro y libertad, es la posibilidad de plantearse que otro mundo es posible. Soy ateo
¿Y dice usted que somos ciborgs?
Sí. Hemos transformado nuestra propia naturaleza transformando el mundo en el que vivimos. El resultado es un ser construido por prótesis.
¿Prótesis?
El lenguaje, la vivienda, el calzado, las ciudades, las imágenes o los relatos son cosas anexas que hemos creado y asumido.
¿Somos un producto artificial?
Sí, es como si nos hubiéramos levantado por los pelos, nos hemos elevado de la naturaleza. Fíjese en mí.
… No le veo nada raro.
Mis gafas son una prótesis, pero no las siento, son parte de mi cuerpo; y eso ocurre con todas nuestras formas culturales, desde el lenguaje hasta la arquitectura; pero lo que me interesa no es el objeto en sí, sino lo que hace el objeto con nosotros.
¿Qué hace? Nos hace vivir en un estrato que no es ni el real ni el imaginario, sino algo que está en medio, y de ahí nuestra melancolía.
¿Somos ciborgs melancólicos?
Sí, nos pasamos la vida soñando con un mundo que ya no existe: lo natural. De hecho, las paredes que pretenden ser rústicas tienen más tecnología que las de ladrillo. Al ciborg se le ha arrancado de la naturaleza, ya no puede volver a ella, sólo puede vivirla a través de los documentales o del turismo. Su melancolía es fruto del desarraigo.
Me está entrando una angustia…
Una de las enfermedades más graves que padecemos es la incapacidad de pensar mundos posibles distintos.
Si no podemos volver a nuestra esencia, ¿adónde apuntar?
El ciborg está en la frontera, un lugar de mezcla, de hibridación, de pioneros, en el que sólo existe la posibilidad de ir hacia el futuro imaginándolo y haciendo que el futuro se acople a esa imaginación.
Seremos protésicos, pero no parece que moralmente hayamos evolucionado…
La moral tiene mucho que ver con cómo queremos que sea el mundo, y la tecnología, con cómo podemos hacer ese mundo.
Lo que podemos hacer acaba convirtiéndose en lo que queremos hacer.
Esa teoría - si la flecha está en el arco, tiene que partir-es mentira. Si hay alguna evolución positiva moral es porque decimos: esto no lo queremos. ¿Sabe lo que pasa?
¿Qué pasa?
A la tecnología la miramos con miedo o con deseo, pero sin distancia crítica: hay que observar qué están haciendo con nosotros.
¿Y qué están haciendo con nosotros?
Cambiándonos. Internet nos crea espacios y tiempos completamente nuevos.
Esos artefactos nos facilitan la vida.
Eso es lo de menos. El mundo del consumo en el que vivimos es sobre todo simbólico, ponemos en los artefactos las etiquetas del estatus.
Pero ha habido sociedades que vivían con lo que la naturaleza les ofrecía.
El del buen salvaje feliz es un mito de las sociedades avanzadas, es parte de la melancolía del ciborg y un invento de los ricos, como el del pobre feliz.
Entonces, ¿nuestras prótesis culturales no nos hacen más felices?
Nos permiten hacer cosas que sin ellas no podríamos hacer, pero lo que da la felicidad es hacer lo que decides, ganarte tu propio futuro, el que has imaginado.
La necesidad de naturaleza es real.
Hay dos maneras de concebir la naturaleza, una es como aquel lugar en el que está nuestro destino, que es la de las sociedades primitivas; y la otra es como un parque natural. Y creo que ese es el futuro de la Tierra: concebirla como un parque natural que decidimos preservar, porque un paisaje necesita mucha tecnología para seguir siéndolo. ¿Pero cuál es el problema?
¿?
Aceptar la tecnología sin cuestionarla. ¿Por qué tenemos que aceptar el DDT? Hay un déficit de imaginación cuando no se pueden ver tecnologías alternativas.
¿Cómo corregirlo?
El primer paso, el más difícil, es empezar a pensar que las cosas podrían ser distintas. Pensar el mundo bajo condiciones de creatividad y node sometimiento a una vía única.
Al final, no sé qué somos...
La pregunta no es qué somos, que es una pregunta incontestable, sino qué queremos ser. Eso es lo que te permite distanciarte.
¿Y?
Yo diría que el ser humano es una especie que huye, una especie migrante que tiene que emplear la imaginación del pionero.
A usted no le va Itaca.
Me parece un autoengaño: cuando llegas, Penélope no te reconoce. No hay vuelta atrás, si se vuelve es a un pasado imaginado, que es lo que siempre andamos haciendo.
Pero los momentos de esplendor de casi todos son junto a la naturaleza.
Eso es la melancolía. Pensar en la figura de la naturaleza como en lo que hemos perdido tiene que ver con un deseo de tener otra vida, pero le ponemos el nombre de un paisaje. ¿Y cómo acaba eso?
Me temo que en tragedia.
La gente acaba comprándose su segunda residencia en la playa y destrozando la costa. Cuando hablo de tecnología, el objeto prototípico es la ciudad. Pensar en un mundo tecnológicamente distinto es pensar en una ciudad distinta integrada en la naturaleza.
"El ser humano es un ciborg melancólico"Melancolía
Melancolía es una palabra que sólo pronunciar te pone melancólico. Roberto Matta me dijo que se debía a la nostalgia del hombre por el universo; Biruté Galdikas, que no era exclusiva del hombre, que los orangutanes también la sienten. Ahora Fernando Broncano me explica que es propia del nuevo ser en el que nos hemos convertido: un simio con prótesis culturales y técnicas, un ciborg que sufre melancolía fruto del desarraigo: siente nostalgia de un mundo natural al que no puede volver. El camino es siempre hacia delante y la herramienta para sacudirse la melancolía es la imaginación, imaginar que otro mundo es posible: de eso nos habla en La melancolía del ciborg (Herder).
¿Cuando dejaremos de pensar en lo que pudo haber sido y no fue?
Seguramente cuando empezemos a ser nuestros propios observadores, y tengamos la posibilidad de ser lo que queremos ser desde el mismo momento en el que lo hemos decidido en adelante, sin mirar hacia atrás.
En esta entrevista, Fernando Broncano habla del Ser Humano actual como un Cyborg Melancólico, y no puedo estar más de acuerdo con él en muchas cosas. Es cierto que todos hemos soñado con vivir en la naturaleza, sin embargo muy pocos han tenido la osadía de dejar el mundo material y vivir 100% coherentemente con esa idea.
De ahí la melancolía a la que se refiere Fernando; nos hemos quedado en un punto intermedio en el que no nos acaba de gustar lo que tenemos, carece de espiritualidad, es demasiado artificial. Seguramente creemos que no tenemos suficiente capacidad como para abandonar esta sociedad con todo lo que conlleva.
Es difícil elegir a pesar de votar por lo natural, lo cual sigue siendo de lo más incongruente. Os preguntaréis por qué...y la respuesta llega sola:
Aquí me teneis escribiendo artículos sobre Conciencia Universal, la tendencia a la naturalidad del ser humano, el deseo de paz y armonía con uno mismo y su entorno, etc... Todos estos artículos que publico en la red, sin tecnología...no podría publicarlos.
Pero como todo está compensado, al menos leer hace pensar, y si lo que escribimos sirve para que una sola persona pueda tener otro punto de vista que le permita formar su propia opinión y, de esta manera, ser capaz de elegir por sí mismo en lugar de hacer lo que la mayoría por inercia, siempre valdrá la pena.
"En un bosque se bifurcaron dos caminos, y yo... Yo tomé el menos transitado. Esto marcó toda la diferencia" Robert Lee Frost
Aquí tenéis la entrevista:
Fernando Broncano, especialista en las relaciones entre ciencia, técnica y cultura
"El ser humano es un ciborg melancólico"
IMA SANCHÍS - 02/09/2009
Tengo 55 años. Nací en Salamanca y vivo en Madrid. Soy catedrático de Filosofía de la Universidad Carlos III. Casado, tengo dos hijos. Justicia es repartir nuestras capacidades de futuro y libertad, es la posibilidad de plantearse que otro mundo es posible. Soy ateo
¿Y dice usted que somos ciborgs?
Sí. Hemos transformado nuestra propia naturaleza transformando el mundo en el que vivimos. El resultado es un ser construido por prótesis.
¿Prótesis?
El lenguaje, la vivienda, el calzado, las ciudades, las imágenes o los relatos son cosas anexas que hemos creado y asumido.
¿Somos un producto artificial?
Sí, es como si nos hubiéramos levantado por los pelos, nos hemos elevado de la naturaleza. Fíjese en mí.
… No le veo nada raro.
Mis gafas son una prótesis, pero no las siento, son parte de mi cuerpo; y eso ocurre con todas nuestras formas culturales, desde el lenguaje hasta la arquitectura; pero lo que me interesa no es el objeto en sí, sino lo que hace el objeto con nosotros.
¿Qué hace? Nos hace vivir en un estrato que no es ni el real ni el imaginario, sino algo que está en medio, y de ahí nuestra melancolía.
¿Somos ciborgs melancólicos?
Sí, nos pasamos la vida soñando con un mundo que ya no existe: lo natural. De hecho, las paredes que pretenden ser rústicas tienen más tecnología que las de ladrillo. Al ciborg se le ha arrancado de la naturaleza, ya no puede volver a ella, sólo puede vivirla a través de los documentales o del turismo. Su melancolía es fruto del desarraigo.
Me está entrando una angustia…
Una de las enfermedades más graves que padecemos es la incapacidad de pensar mundos posibles distintos.
Si no podemos volver a nuestra esencia, ¿adónde apuntar?
El ciborg está en la frontera, un lugar de mezcla, de hibridación, de pioneros, en el que sólo existe la posibilidad de ir hacia el futuro imaginándolo y haciendo que el futuro se acople a esa imaginación.
Seremos protésicos, pero no parece que moralmente hayamos evolucionado…
La moral tiene mucho que ver con cómo queremos que sea el mundo, y la tecnología, con cómo podemos hacer ese mundo.
Lo que podemos hacer acaba convirtiéndose en lo que queremos hacer.
Esa teoría - si la flecha está en el arco, tiene que partir-es mentira. Si hay alguna evolución positiva moral es porque decimos: esto no lo queremos. ¿Sabe lo que pasa?
¿Qué pasa?
A la tecnología la miramos con miedo o con deseo, pero sin distancia crítica: hay que observar qué están haciendo con nosotros.
¿Y qué están haciendo con nosotros?
Cambiándonos. Internet nos crea espacios y tiempos completamente nuevos.
Esos artefactos nos facilitan la vida.
Eso es lo de menos. El mundo del consumo en el que vivimos es sobre todo simbólico, ponemos en los artefactos las etiquetas del estatus.
Pero ha habido sociedades que vivían con lo que la naturaleza les ofrecía.
El del buen salvaje feliz es un mito de las sociedades avanzadas, es parte de la melancolía del ciborg y un invento de los ricos, como el del pobre feliz.
Entonces, ¿nuestras prótesis culturales no nos hacen más felices?
Nos permiten hacer cosas que sin ellas no podríamos hacer, pero lo que da la felicidad es hacer lo que decides, ganarte tu propio futuro, el que has imaginado.
La necesidad de naturaleza es real.
Hay dos maneras de concebir la naturaleza, una es como aquel lugar en el que está nuestro destino, que es la de las sociedades primitivas; y la otra es como un parque natural. Y creo que ese es el futuro de la Tierra: concebirla como un parque natural que decidimos preservar, porque un paisaje necesita mucha tecnología para seguir siéndolo. ¿Pero cuál es el problema?
¿?
Aceptar la tecnología sin cuestionarla. ¿Por qué tenemos que aceptar el DDT? Hay un déficit de imaginación cuando no se pueden ver tecnologías alternativas.
¿Cómo corregirlo?
El primer paso, el más difícil, es empezar a pensar que las cosas podrían ser distintas. Pensar el mundo bajo condiciones de creatividad y node sometimiento a una vía única.
Al final, no sé qué somos...
La pregunta no es qué somos, que es una pregunta incontestable, sino qué queremos ser. Eso es lo que te permite distanciarte.
¿Y?
Yo diría que el ser humano es una especie que huye, una especie migrante que tiene que emplear la imaginación del pionero.
A usted no le va Itaca.
Me parece un autoengaño: cuando llegas, Penélope no te reconoce. No hay vuelta atrás, si se vuelve es a un pasado imaginado, que es lo que siempre andamos haciendo.
Pero los momentos de esplendor de casi todos son junto a la naturaleza.
Eso es la melancolía. Pensar en la figura de la naturaleza como en lo que hemos perdido tiene que ver con un deseo de tener otra vida, pero le ponemos el nombre de un paisaje. ¿Y cómo acaba eso?
Me temo que en tragedia.
La gente acaba comprándose su segunda residencia en la playa y destrozando la costa. Cuando hablo de tecnología, el objeto prototípico es la ciudad. Pensar en un mundo tecnológicamente distinto es pensar en una ciudad distinta integrada en la naturaleza.
"El ser humano es un ciborg melancólico"Melancolía
Melancolía es una palabra que sólo pronunciar te pone melancólico. Roberto Matta me dijo que se debía a la nostalgia del hombre por el universo; Biruté Galdikas, que no era exclusiva del hombre, que los orangutanes también la sienten. Ahora Fernando Broncano me explica que es propia del nuevo ser en el que nos hemos convertido: un simio con prótesis culturales y técnicas, un ciborg que sufre melancolía fruto del desarraigo: siente nostalgia de un mundo natural al que no puede volver. El camino es siempre hacia delante y la herramienta para sacudirse la melancolía es la imaginación, imaginar que otro mundo es posible: de eso nos habla en La melancolía del ciborg (Herder).
19 agosto 2009
La Mala Educación
Desde el punto de vista de la razón nos han educado peor que nunca.
Los niños y niñas de este tiempo viven sometidos a una presión de la que se hace uso de una manera tan sutil que da la sensación de que viven mejor que nunca, cuando en realidad son muy pocos los que consiguen superar la infancia.
Enfocando la infancia como se está haciendo, está dando como resultado niños hiperactivos, deprimidos, obesos e insatisfechos, por no hablar del fracaso escolar provocado, sobre todo por la presión a la que están sometidos.
La sobreprotección, esa que hace que cada instante de la vida del niño está supervisado, nos da como resultado adultos con unos índices terribles de ansiedad y temores. Canadá y Suecia han llegado a prohibir las peleas con bolas de nieve por motivos de seguridad y a los niños se les cría en cautividad, se les encierra en espacios cerrados y se les traslada en coche de un sitio a otro. No salen a la calle a jugar como hacíamos antes.
Y es que se tienen pocos hijos, y cuantos menos se tienen más preciosos son y más se les sobreprotege, y todo esto lo único que les provoca es la percepción de que no saben y no pueden hacer nada por ellos mismos. Los niños se crían en la cultura del manual, esa que dice que no hay que tocarlos, ni mecerlos, ni comérselos a besos, para que sean independientes. Independientes de que? cuando no se recibe cariño en la infancia, cuando se les permite llorar toda la noche por no cogerlos en brazos, no se puede esperar que cuando sean mayores sean capaces de dar amor y cariño. Sin embargo todo esto es muy "moderno".
Los padres de hoy han perdido la confianza en la capacidad de educar y necesitan recurrir a los manuales.
Nos hemos alejado de la naturalidad, porque el problema de los padres de hoy es que han perdido la confianza en la capacidad de educar y necesitan recurrir a los manuales. Pero lo cierto es que todos conocemos perfectamente a nuestros hijos, y solo necesitaríamos pasar más tiempo con ellos para saber donde necesitan empujes y donde necesitan que les dejen hacer cosas por ellos mismos, pero el miedo a que algo les ocurra impide que esto se pueda llevar a cabo. Con esto lo único que ocurre es que el mensaje que recibe el niño es que no es capaz.
Invertimos más dinero, pero el modelo fracasa, porque se ha profesionalizado la educación, seguramente todo muy bien intencionado, pero para mantener el ritmo del exceso de actividades escolares, deberes, deportes, etc, los niños acaban medicados.
Da la sensación de que solo hay dos posibilidades: O saca las mejores notas, toca el piano, va al mejor colegio de pago y es el primero en el deporte que practica o es un desgraciado. Filosofía esta que afecta a todo el conjunto, porque el cuerpo ha de ser perfecto, los dientes también, las vacaciones, el coche de papá, ...en definitiva...una presión feroz, por no decir terrorífica.
En esta sociedad, antes que cambiar el entorno, hacemos que los niños tengan que adaptarse a él sin ninguna contemplación, alteramos nuestro cerebro para que se adapte al entorno. Y así empezamos a considerar la timidez, la ira, tristeza y culpa como una enfermedad y no como algo inherente al ser humano.
La niñez se ha transformado en una carrera contra reloj, sometida a una presión aplastante. Los niños viven continuamente vigilados y medidos con metas y objetivos, cuando deberían jugar más, salir a la calle y observar. El juego básico con papel y lápiz o una caja de cartón es mucho más fértil y sano para su desarrollo creativo que cualquier juguete carísimo supereducativo que venden como la panacea para la educación de manual.
Los niños deberían saber lo que tienen que saber, porque aprobar exámenes no los prepara para el futuro. En Finlandia, se anteponen las necesidades de los niños a los deseos de sus padres burócratas, empiezan el colegio con 7 años, pasan menos horas en el colegio y tienen menos deberes. Seguramente disponen de más tiempo para desarrollarse como personas, porque es fantástico que los alumnos aprendan tecnología para enfrentarse al mundo, pero lo más importante es crear niños y luego adultos con pasión por aprender, descubrir, seres humanos completos. Los deberes no llevan a los niños a buscar otra dimensión sino que les hace aburrir el aprendizaje.
Los padres tienen la sensación de vivir en la locura, y hay miedo de dar el primer paso, ese de reducir la presión, porque si lo hicieran los niños fracasarían, por eso los agobian con tanta actividad y tanto ser el mejor en todo, pero qué es ser el mejor en estos casos? un ser con éxito social pero fracasado interiormente, pues no sabe nada de sí mismo.
Tampoco se habla de la educación sentimental, porque es más importante tener un despacho, vestir traje y ganar mucho dinero que cualquier otra cosa.
Volvamos a comunicarnos, toquemos a nuestros hijos, valorémosles como personas, y enseñémosles a ser ellos mismos para que puedan elegir su camino, en lugar de empecinarnos en que sigan el que no pudimos seguir nosotros, los padres.
Los niños y niñas de este tiempo viven sometidos a una presión de la que se hace uso de una manera tan sutil que da la sensación de que viven mejor que nunca, cuando en realidad son muy pocos los que consiguen superar la infancia.
Enfocando la infancia como se está haciendo, está dando como resultado niños hiperactivos, deprimidos, obesos e insatisfechos, por no hablar del fracaso escolar provocado, sobre todo por la presión a la que están sometidos.
La sobreprotección, esa que hace que cada instante de la vida del niño está supervisado, nos da como resultado adultos con unos índices terribles de ansiedad y temores. Canadá y Suecia han llegado a prohibir las peleas con bolas de nieve por motivos de seguridad y a los niños se les cría en cautividad, se les encierra en espacios cerrados y se les traslada en coche de un sitio a otro. No salen a la calle a jugar como hacíamos antes.
Y es que se tienen pocos hijos, y cuantos menos se tienen más preciosos son y más se les sobreprotege, y todo esto lo único que les provoca es la percepción de que no saben y no pueden hacer nada por ellos mismos. Los niños se crían en la cultura del manual, esa que dice que no hay que tocarlos, ni mecerlos, ni comérselos a besos, para que sean independientes. Independientes de que? cuando no se recibe cariño en la infancia, cuando se les permite llorar toda la noche por no cogerlos en brazos, no se puede esperar que cuando sean mayores sean capaces de dar amor y cariño. Sin embargo todo esto es muy "moderno".
Los padres de hoy han perdido la confianza en la capacidad de educar y necesitan recurrir a los manuales.
Nos hemos alejado de la naturalidad, porque el problema de los padres de hoy es que han perdido la confianza en la capacidad de educar y necesitan recurrir a los manuales. Pero lo cierto es que todos conocemos perfectamente a nuestros hijos, y solo necesitaríamos pasar más tiempo con ellos para saber donde necesitan empujes y donde necesitan que les dejen hacer cosas por ellos mismos, pero el miedo a que algo les ocurra impide que esto se pueda llevar a cabo. Con esto lo único que ocurre es que el mensaje que recibe el niño es que no es capaz.
Invertimos más dinero, pero el modelo fracasa, porque se ha profesionalizado la educación, seguramente todo muy bien intencionado, pero para mantener el ritmo del exceso de actividades escolares, deberes, deportes, etc, los niños acaban medicados.
Da la sensación de que solo hay dos posibilidades: O saca las mejores notas, toca el piano, va al mejor colegio de pago y es el primero en el deporte que practica o es un desgraciado. Filosofía esta que afecta a todo el conjunto, porque el cuerpo ha de ser perfecto, los dientes también, las vacaciones, el coche de papá, ...en definitiva...una presión feroz, por no decir terrorífica.
En esta sociedad, antes que cambiar el entorno, hacemos que los niños tengan que adaptarse a él sin ninguna contemplación, alteramos nuestro cerebro para que se adapte al entorno. Y así empezamos a considerar la timidez, la ira, tristeza y culpa como una enfermedad y no como algo inherente al ser humano.
La niñez se ha transformado en una carrera contra reloj, sometida a una presión aplastante. Los niños viven continuamente vigilados y medidos con metas y objetivos, cuando deberían jugar más, salir a la calle y observar. El juego básico con papel y lápiz o una caja de cartón es mucho más fértil y sano para su desarrollo creativo que cualquier juguete carísimo supereducativo que venden como la panacea para la educación de manual.
Los niños deberían saber lo que tienen que saber, porque aprobar exámenes no los prepara para el futuro. En Finlandia, se anteponen las necesidades de los niños a los deseos de sus padres burócratas, empiezan el colegio con 7 años, pasan menos horas en el colegio y tienen menos deberes. Seguramente disponen de más tiempo para desarrollarse como personas, porque es fantástico que los alumnos aprendan tecnología para enfrentarse al mundo, pero lo más importante es crear niños y luego adultos con pasión por aprender, descubrir, seres humanos completos. Los deberes no llevan a los niños a buscar otra dimensión sino que les hace aburrir el aprendizaje.
Los padres tienen la sensación de vivir en la locura, y hay miedo de dar el primer paso, ese de reducir la presión, porque si lo hicieran los niños fracasarían, por eso los agobian con tanta actividad y tanto ser el mejor en todo, pero qué es ser el mejor en estos casos? un ser con éxito social pero fracasado interiormente, pues no sabe nada de sí mismo.
Tampoco se habla de la educación sentimental, porque es más importante tener un despacho, vestir traje y ganar mucho dinero que cualquier otra cosa.
Volvamos a comunicarnos, toquemos a nuestros hijos, valorémosles como personas, y enseñémosles a ser ellos mismos para que puedan elegir su camino, en lugar de empecinarnos en que sigan el que no pudimos seguir nosotros, los padres.
14 agosto 2009
La Zona Libre de Problemas (ZLP) - Parte I
Sin la Elite no existiría la ZLP
La zona libre de problemas (ZLP) es aquella en la que se encuentra gran parte de la humanidad que vive en la aceptación de límites de pensamiento, así como de opinión condicionada por su realidad, sus temores, y que aún pensando de manera diferente no se atreve a expresarlo y por lo tanto a vivir en concordancia con sus pensamientos reales. Es algo en lo que todos deberíamos empezar a pensar, si queremos dar un paso hacia delante.
En este post me he propuesto dar un paso más, que me permita salir del todo de esa zona libre de problemas por el “miedo” al que dirán, por lo tanto, insto a todos mis lectores, al menos, a la reflexión.
Cuando nos paramos a pensar en lo que haríamos si pudiésemos ser en lugar de actuar siempre según lo establecido, es cuando empezamos a querer salir de esa franja, sin embargo no es nada fácil. Somos todo lo que hay detrás de una máscara que proyecta una imagen al resto, pero somos realmente conscientes de ello? la cifra es muy baja, aunque entendible ya que para ello hemos de asistir a la guerra mental diaria que provoca el conflicto entre esa parte de nosotros que reconoce nuestra singularidad e infinidad y la otra que niega esos sentimientos por temor a las consecuencias que esto acarrea al vivir en un mundo que aboga por la uniformidad.
Solamente podremos ser libres, con toda la responsabilidad que eso conlleva, cuando dejemos de vivir en una mentira, cuando seamos conscientes de que no sirve de nada el miedo al qué dirán, miedo que seguramente viene condicionado por las consecuencias que puede tener este hecho dentro de nuestro entorno.
Negar nuestra parte singular e infinita puede llegar a ocasionar verdaderas enfermedades, ya no solo a nivel mental y emocional, sino también físico. Esto es un hecho y quien no lo acepte nunca podrá dar un paso hacia delante. En Inglés, la palabra “enfermedad” es “Disease” (Dis-Ease) y significa “falta de armonía”. En este caso, y en muchos otros que ahora no vienen a cuento, los Ingleses utilizan el lenguaje con muchísima lógica.
Todos somos especiales, pero en lugar de sentirnos alegres por ello, estamos permitiendo que nuestra singularidad se convierta en algo que temer. Que error más grande...pero qué verdad es que siempre que alguien empieza a evacuar la zona libre de problemas, la primera reacción con la que se encuentra es que le tomen por loco, o por mala persona, puesto que ha decidido tener su propio baremo y sentido del deber, sobre todo para consigo mismo, desligándose de prejuicios que solo condicionan, paralizan y limitan al ser. En realidad, cuando nos dicen locos o malas personas, lo que están diciendo es “eres diferente”.
Aquellos que tienen miedo de ser ellos mismos, se sienten verdaderamente incómodos cuando alguien cercano decide evacuar la ZLP y expresar su singularidad; Decir “Está loco” o “es mala persona” es un acto reflejo, un grito de alarma de la masa cuando se confronta con alguien que ha decidido ser él mismo y no una especie de clon programado que debe seguir determinados patrones para que se le considere normal. Porqué? Muy sencillo “Si yo estoy en la prisión, amigo mío, tú también, porque es lo justo”. Sin embargo, nada más lejos de la realidad, y los que salimos de la prisión deberíamos ser quienes alentáramos a aquellos que se quedan a salir corriendo asidos de nuestra mano, lo que, partiendo de la base de sus creencias, resulta muy complicado, por desgracia.
Si permitimos que otros nos digan qué pensar y qué hacer, y si cedemos nuestra singularidad al miedo de ser diferentes, estamos dando el control de este mundo a una élite muy pequeña que usa este poder para dictar los límites de la zona libre de problemas. Quien decide el punto en el que una opinión o estilo de vida están dentro o fuera de la Zona (ese punto en el que nos enfrentamos al ridículo o a la condena), también determina los límites dentro de los que miles de millones de personas llevan sus vidas porque tienen miedo de ser diferentes del conjunto.
Tenemos que armarnos de valor, y vivir consciente y consistentemente, porque las consecuencias de vivir callados son aun mucho peores que hablar claro y decir lo que realmente queremos decir, ser nosotros mismos y sentirnos orgullosos de ello. Y digo valor, porque no son los políticos ni los profesores de la universidad ni los banqueros los que no nos aceptan y piensan en términos de locura y de malas personas, sino el entorno familiar y de amistades, aquellos que más nos importan y a quienes más amamos. Hace muy pocos días leí un dicho japonés que dice “El clavo que sobresale del resto es el primero en ser golpeado”
Hemos estado entregando la propia identidad de tal forma, que se ha estado juzgando a las personas por el trabajo que desempeñan, o el dinero que ganan. El modo en que servimos al sistema que nos controla, acaba convirtiéndose en el sentido de identidad y símbolo de quienes somos. Parece ciencia ficción, pero no lo es, es tan real como las letras que escribo. Tenemos que ser algo, en lugar de ser alguien, un total disparate, pues cuanto más somos algo, menos somos alguien, y ese es el gran problema, ya que una cosa y la otra son incompatibles.
La zona libre de problemas (ZLP) es aquella en la que se encuentra gran parte de la humanidad que vive en la aceptación de límites de pensamiento, así como de opinión condicionada por su realidad, sus temores, y que aún pensando de manera diferente no se atreve a expresarlo y por lo tanto a vivir en concordancia con sus pensamientos reales. Es algo en lo que todos deberíamos empezar a pensar, si queremos dar un paso hacia delante.
En este post me he propuesto dar un paso más, que me permita salir del todo de esa zona libre de problemas por el “miedo” al que dirán, por lo tanto, insto a todos mis lectores, al menos, a la reflexión.
Cuando nos paramos a pensar en lo que haríamos si pudiésemos ser en lugar de actuar siempre según lo establecido, es cuando empezamos a querer salir de esa franja, sin embargo no es nada fácil. Somos todo lo que hay detrás de una máscara que proyecta una imagen al resto, pero somos realmente conscientes de ello? la cifra es muy baja, aunque entendible ya que para ello hemos de asistir a la guerra mental diaria que provoca el conflicto entre esa parte de nosotros que reconoce nuestra singularidad e infinidad y la otra que niega esos sentimientos por temor a las consecuencias que esto acarrea al vivir en un mundo que aboga por la uniformidad.
Solamente podremos ser libres, con toda la responsabilidad que eso conlleva, cuando dejemos de vivir en una mentira, cuando seamos conscientes de que no sirve de nada el miedo al qué dirán, miedo que seguramente viene condicionado por las consecuencias que puede tener este hecho dentro de nuestro entorno.
Negar nuestra parte singular e infinita puede llegar a ocasionar verdaderas enfermedades, ya no solo a nivel mental y emocional, sino también físico. Esto es un hecho y quien no lo acepte nunca podrá dar un paso hacia delante. En Inglés, la palabra “enfermedad” es “Disease” (Dis-Ease) y significa “falta de armonía”. En este caso, y en muchos otros que ahora no vienen a cuento, los Ingleses utilizan el lenguaje con muchísima lógica.
Todos somos especiales, pero en lugar de sentirnos alegres por ello, estamos permitiendo que nuestra singularidad se convierta en algo que temer. Que error más grande...pero qué verdad es que siempre que alguien empieza a evacuar la zona libre de problemas, la primera reacción con la que se encuentra es que le tomen por loco, o por mala persona, puesto que ha decidido tener su propio baremo y sentido del deber, sobre todo para consigo mismo, desligándose de prejuicios que solo condicionan, paralizan y limitan al ser. En realidad, cuando nos dicen locos o malas personas, lo que están diciendo es “eres diferente”.
Aquellos que tienen miedo de ser ellos mismos, se sienten verdaderamente incómodos cuando alguien cercano decide evacuar la ZLP y expresar su singularidad; Decir “Está loco” o “es mala persona” es un acto reflejo, un grito de alarma de la masa cuando se confronta con alguien que ha decidido ser él mismo y no una especie de clon programado que debe seguir determinados patrones para que se le considere normal. Porqué? Muy sencillo “Si yo estoy en la prisión, amigo mío, tú también, porque es lo justo”. Sin embargo, nada más lejos de la realidad, y los que salimos de la prisión deberíamos ser quienes alentáramos a aquellos que se quedan a salir corriendo asidos de nuestra mano, lo que, partiendo de la base de sus creencias, resulta muy complicado, por desgracia.
Si permitimos que otros nos digan qué pensar y qué hacer, y si cedemos nuestra singularidad al miedo de ser diferentes, estamos dando el control de este mundo a una élite muy pequeña que usa este poder para dictar los límites de la zona libre de problemas. Quien decide el punto en el que una opinión o estilo de vida están dentro o fuera de la Zona (ese punto en el que nos enfrentamos al ridículo o a la condena), también determina los límites dentro de los que miles de millones de personas llevan sus vidas porque tienen miedo de ser diferentes del conjunto.
Tenemos que armarnos de valor, y vivir consciente y consistentemente, porque las consecuencias de vivir callados son aun mucho peores que hablar claro y decir lo que realmente queremos decir, ser nosotros mismos y sentirnos orgullosos de ello. Y digo valor, porque no son los políticos ni los profesores de la universidad ni los banqueros los que no nos aceptan y piensan en términos de locura y de malas personas, sino el entorno familiar y de amistades, aquellos que más nos importan y a quienes más amamos. Hace muy pocos días leí un dicho japonés que dice “El clavo que sobresale del resto es el primero en ser golpeado”
Hemos estado entregando la propia identidad de tal forma, que se ha estado juzgando a las personas por el trabajo que desempeñan, o el dinero que ganan. El modo en que servimos al sistema que nos controla, acaba convirtiéndose en el sentido de identidad y símbolo de quienes somos. Parece ciencia ficción, pero no lo es, es tan real como las letras que escribo. Tenemos que ser algo, en lugar de ser alguien, un total disparate, pues cuanto más somos algo, menos somos alguien, y ese es el gran problema, ya que una cosa y la otra son incompatibles.
La Zona Libre de Problemas (ZLP) - Parte II
Mi Cosecha
Cada día, cuando me levanto para ir a trabajar me comprometo a no olvidar quién soy ni un solo segundo de la jornada, en la que juego a ser una buena ciudadana, responsable, que trabaja para contribuir a que alguien se haga millonario a mi costa, para lo cual dedico 8 horas de mi maravillosa vida todos los días. No resulta diabólico? Pues de eso se trata, señoras y señores, de que no tengamos ni tiempo para pensar y por lo tanto no podamos cambiar el sistema.
Resulta muy curioso que, a día de hoy, se siga valorando a las personas por lo que tienen, por el dinero que ganan o dejan de ganar y por el trabajo que desempeñan. Es una idea neurótica que con el único objetivo de decidir si eres o no aceptable, no sirve de nada, pues aquellos que deciden salir de la ZLP jamás van a necesitar la aceptación de sus semejantes.
Siempre he creído que los niños deberían aprender cómo pensar y no qué pensar, dado que solamente así serán capaces de tener su propia opinión, pero lamentablemente es a los niños a los que menos caso les hacemos, los dejamos a su suerte, en un colegio en el que nadie tiene ni idea de cual es su potencial, básicamente porque no importa, y tienen que aprender una cantidad espantosa de conceptos de memoria para aprobar un examen que les convertirá en seres no pensantes, que se dedicaran a ascender en una empresa privada para ganar mucho dinero, tener el mejor coche, la mejor casa y la esposa más guapa y más tonta de todas, la cual le ayudará a educar a sus hijos, si es que los pueden tener, de la misma forma en la que fueron educados ellos, y este es el cuento de nunca acabar. Estos son los verdaderos exitosos, los que tienen una vida ordenada, sin problemas económicos, estos son los que te pisan para llegar a un puesto más alto sin ningún tipo de escrúpulo. Pero..tienen mucho éxito social, son convenientes, y buenos maridos porque te van a dar de comer, te van a llevar de viaje al extranjero, te van a comprar hasta un collar de perlas y un anillo carísimo para pedirte la mano, pero después te van a poner los cuernos con la primera de turno, en cualquiera de sus tan famosos y maravillosos viajes de negocios, que aún le darán más caché. También te abandonarán por el trabajo porque será lo único valioso en su vida. Sin despacho no hay yate, ni vacaciones, ni Calvin Klein. Podría continuar pero no acabaría...
Existe otro mundo lleno de personas que son todo lo contrario, no hacen daño a nadie, personas capaces de dar amor a todo el mundo, y son considerados un fracaso porque están desempleados o tienen un trabajo con poco o ningún glamour. Lo más curioso, es que estas “mentes pensantes y maravillosas” que consideran fracasadas a las personas amorosas que no necesitan formar parte del juego diabólico, resulta que se vuelven locas viendo a 22 chicos dándole patadas a un balón, chicos que por hacer eso ganan lo que no ganaría yo en dos vidas trabajando 10 horas diarias.
Qué idea más tergiversada del éxito y el fracaso. Si ocurriese el milagro de que aquellos que no lo saben, se dieran cuenta de que ambos son interiores, y nada tienen que ver con factores externos..otro gallo cantaría.
El problema está en que no somos ni corredores de bolsa, ni abogados, ni dentistas, ni barrenderos, ni comerciantes, somos todo lo que no tiene nada que ver con eso. Simplemente SOMOS, pero no podemos hacerlo dentro de la rueda de engaños a la que nos tienen sometidos.
Hasta que no respetemos nuestro derecho de ser diferentes, de pensar por nosotros mismos, de hacer nuestras propias elecciones, y por lo tanto crear nuestra propia realidad, libres de la propia imposición y presión para tenernos a todos sometidos, nos quedaremos en la prisión de nuestra propia creación, y la élite, con su programa malintencionado, continuará dirigiendo el mundo a su antojo.
Conclusión:
Podemos aceptar la prisión o podemos marcharnos, porque la libertad está a solo un pensamiento de distancia.
Cada día, cuando me levanto para ir a trabajar me comprometo a no olvidar quién soy ni un solo segundo de la jornada, en la que juego a ser una buena ciudadana, responsable, que trabaja para contribuir a que alguien se haga millonario a mi costa, para lo cual dedico 8 horas de mi maravillosa vida todos los días. No resulta diabólico? Pues de eso se trata, señoras y señores, de que no tengamos ni tiempo para pensar y por lo tanto no podamos cambiar el sistema.
Resulta muy curioso que, a día de hoy, se siga valorando a las personas por lo que tienen, por el dinero que ganan o dejan de ganar y por el trabajo que desempeñan. Es una idea neurótica que con el único objetivo de decidir si eres o no aceptable, no sirve de nada, pues aquellos que deciden salir de la ZLP jamás van a necesitar la aceptación de sus semejantes.
Siempre he creído que los niños deberían aprender cómo pensar y no qué pensar, dado que solamente así serán capaces de tener su propia opinión, pero lamentablemente es a los niños a los que menos caso les hacemos, los dejamos a su suerte, en un colegio en el que nadie tiene ni idea de cual es su potencial, básicamente porque no importa, y tienen que aprender una cantidad espantosa de conceptos de memoria para aprobar un examen que les convertirá en seres no pensantes, que se dedicaran a ascender en una empresa privada para ganar mucho dinero, tener el mejor coche, la mejor casa y la esposa más guapa y más tonta de todas, la cual le ayudará a educar a sus hijos, si es que los pueden tener, de la misma forma en la que fueron educados ellos, y este es el cuento de nunca acabar. Estos son los verdaderos exitosos, los que tienen una vida ordenada, sin problemas económicos, estos son los que te pisan para llegar a un puesto más alto sin ningún tipo de escrúpulo. Pero..tienen mucho éxito social, son convenientes, y buenos maridos porque te van a dar de comer, te van a llevar de viaje al extranjero, te van a comprar hasta un collar de perlas y un anillo carísimo para pedirte la mano, pero después te van a poner los cuernos con la primera de turno, en cualquiera de sus tan famosos y maravillosos viajes de negocios, que aún le darán más caché. También te abandonarán por el trabajo porque será lo único valioso en su vida. Sin despacho no hay yate, ni vacaciones, ni Calvin Klein. Podría continuar pero no acabaría...
Existe otro mundo lleno de personas que son todo lo contrario, no hacen daño a nadie, personas capaces de dar amor a todo el mundo, y son considerados un fracaso porque están desempleados o tienen un trabajo con poco o ningún glamour. Lo más curioso, es que estas “mentes pensantes y maravillosas” que consideran fracasadas a las personas amorosas que no necesitan formar parte del juego diabólico, resulta que se vuelven locas viendo a 22 chicos dándole patadas a un balón, chicos que por hacer eso ganan lo que no ganaría yo en dos vidas trabajando 10 horas diarias.
Qué idea más tergiversada del éxito y el fracaso. Si ocurriese el milagro de que aquellos que no lo saben, se dieran cuenta de que ambos son interiores, y nada tienen que ver con factores externos..otro gallo cantaría.
El problema está en que no somos ni corredores de bolsa, ni abogados, ni dentistas, ni barrenderos, ni comerciantes, somos todo lo que no tiene nada que ver con eso. Simplemente SOMOS, pero no podemos hacerlo dentro de la rueda de engaños a la que nos tienen sometidos.
Hasta que no respetemos nuestro derecho de ser diferentes, de pensar por nosotros mismos, de hacer nuestras propias elecciones, y por lo tanto crear nuestra propia realidad, libres de la propia imposición y presión para tenernos a todos sometidos, nos quedaremos en la prisión de nuestra propia creación, y la élite, con su programa malintencionado, continuará dirigiendo el mundo a su antojo.
Conclusión:
Podemos aceptar la prisión o podemos marcharnos, porque la libertad está a solo un pensamiento de distancia.
La Zona Libre de Problemas (ZLP) - Parte III
Las mentiras
Quienes tienen el verdadero poder, supongo que se trata de ese gobierno detrás del gobierno, intentan controlarnos, de manera que no nos demos cuenta. Ese es el verdadero juego psicológico.
Los falsos opuestos: URSS y EEUU, Creyentes y Escépticos, etc. Nuestra infinidad la reducen a dos grupos opuestos que parecen tener la misma agenda. Si aparece una alternativa real es ignorada y por tanto rechazada.
Se ve muy claro con el petróleo y la energía nuclear: La élite capitalista ha reducido todas las energías que existen a la del petróleo, la cual han monopolizado, y eliminan la nuclear porque es el camino de la independencia energética. Pero fuera queda la energía que es la más importante, la de radiación cero punto, la cual mantienen oculta porque de lo contrario significaría el fin del capitalismo.
El poder desacredita esta energía, que es infinita, la rechaza, y le roba el proyecto a quién lo descubrió, como el famoso caso de Tesla.
Y nosotros nos ponemos en manos de estas personas, porque no nos atrevemos a salir de la rueda por cobardes.
Lo peor de todo esto, es que al ser el sistema que impera, no podemos hacer nada para cambiarlo, tan solo podemos acercarnos a nuestro corazón y no permitir que nadie nos obligue a formar parte de la mentira cruel.
Las guerras son otra de las mentiras. La élite permite los atentados, subvenciona, y sacrifica a unos cuantos para tener la excusa perfecta de una guerra al terrorismo y de esta manera enriquecerse aun más. Pero lo peor no es esto, sino que ambos bandos son colegas y forman parte de una misma cosa, una nación capitalista.
El sistema educativo es de lo peor. Atrofia el pensamiento crítico de los estudiantes, que memorizan para sacar sobresalientes y hacer un master en dirección de empresas que gestionarán sometiendo a sus empleados.
A los estudiantes, como decía brevemente en el capítulo anterior, no se les enseña a pensar, ni a ser responsables de su propia vida, no se les enseña a resolver un conflicto personal, no se les dice que según piensan así sienten, y que depende de ello su éxito o fracaso personal. Son tratados como súbditos del sistema, y la opinión e ideas que tienen no sirven de nada y son rechazadas.
Los creadores de opinión son los nuevos profesores, que juegan a la estrategia de los falsos opuestos por lo que delimitan la realidad del estudiante, reduciéndola totalmente a la zona libre de problemas. La creación de autoridad es por medio de medallas, galones, o títulos académicos, y la sabiduría e inteligencia de las personas no cuenta absolutamente para nada en el sistema. Por eso son incompatibles ambas cosas, porque cuando sabemos quienes somos, no necesitamos ningún documento oficial para saber que nuestra opinión es importante y se debe tener en cuenta.
El sistema educativo y laboral hace que perdamos totalmente nuestra identidad y en la mayoría de los casos incluso la autoestima, la cual empieza a hundirse en el colegio con el sistema de puntuaciones que apoya a quienes aprenden un tema y hunde a los creativos convirtiéndolos en “don nadie”. Nos dividen en grupos...y la división más importante de todas es la de las naciones, tan efectiva que hasta muchos dan su propia vida por defender la suya, matando extranjeros, cuando en realidad somos todos y cada uno de nosotros hijos de la tierra. Nos dividen en clases sociales, y los que tienen dinero ven a los que no lo tienen como seres inferiores. Nos dividen con las religiones, nada más patético puesto que musulmanes y cristianos luchan por el mismo Dios con nombre distinto.
Centran nuestra atención en un punto llamativo, hipnótico, y sin salida, con el objetivo de esconder la verdad. Pero la naturaleza no tiende al desorden y a la destrucción, sino a la belleza y la armonía, si no fuera así no existiríamos!!!
Pero la técnica estrella para someter a los esclavos de las corporaciones es la de “como te quejes de las condiciones de trabajo te vas a la calle”. Cuando la población tiene problemas, la élite lo que hace es empeorar aún más las condiciones para después volver al problema inicial y volviendo a la situación anterior, los trabajadores experimentan una mejoría y se aguantan con su problema sabiendo que puede ser todavía muchísimo peor. Esto ocurre en el ámbito laboral y el económico. Cualquier situación de explotación social siempre puede ser empeorada. Cualquier ley restrictiva de derechos individuales o de libre expresión que decide imponer la élite capitalista, se saca inicialmente doblemente restrictiva para después reducir su fuerza y conseguir que pensemos que podía haber sido peor. Todos tenemos sueños e ilusiones, pero solo los ricos pueden intentar cumplirlos, porque los pobres tienen que empezar a trabajar con 14 años, y nadie les dice que pueden cambiar las cosas con un solo pensamiento.
La propaganda es otro método maligno, destinado a manipular la opinión de las personas. La propaganda capitalista se basa en mostrar solamente la forma de vida de los ricos, ignorando que los pobres existen. Aquí no puedo evitar decir, que los pobres de dinero suelen ser los verdaderos ricos y poderosos en espíritu. Lo siento.
La ocultación de la verdad, es otro acto terrorista, a mi modo de ver, pues cuando algo que no interesa a la élite es descubierto, automáticamente es desacreditado como utopía, fantasía o demencia. Las mayores verdades suelen estar justo enfrente de nuestros ojos, pero no siempre comprendemos todo su potencial, como es el caso del agua como combustible.
Y llegando al final, lo de siempre, los jóvenes, los niños, esos seres que tienen ideas geniales, llenas de energía para cambiar y mejorar la sociedad, las cuales son automáticamente ridiculizadas, truncadas, olvidadas. A través de la televisión con miles de canales, los niños dejan de pensar por sí mismos, viendo comportamientos y valores capitalistas. Con muchos mayores ocurre lo mismo, llegan tan cansados a casa que solo quieren descansar en el sofá y no pensar en nada, si acaso poner gran hermano o ver el fútbol. Muy pocos tienen tiempo, voluntad y capacidad necesaria para buscar la verdad, esa que nos ocultan siempre, la que acabaría con todo este disparate. Sin embargo, no hace falta que todo el mundo busque la verdad, con que unos pocos lo hagamos, lo podremos mostrar al resto, y eso cuenta.
Se que publicar este post me sitúa en un lugar comprometido, sin embargo la coherencia implica responsabilidad y es mi responsabilidad escribir lo que pienso.
Quienes tienen el verdadero poder, supongo que se trata de ese gobierno detrás del gobierno, intentan controlarnos, de manera que no nos demos cuenta. Ese es el verdadero juego psicológico.
Los falsos opuestos: URSS y EEUU, Creyentes y Escépticos, etc. Nuestra infinidad la reducen a dos grupos opuestos que parecen tener la misma agenda. Si aparece una alternativa real es ignorada y por tanto rechazada.
Se ve muy claro con el petróleo y la energía nuclear: La élite capitalista ha reducido todas las energías que existen a la del petróleo, la cual han monopolizado, y eliminan la nuclear porque es el camino de la independencia energética. Pero fuera queda la energía que es la más importante, la de radiación cero punto, la cual mantienen oculta porque de lo contrario significaría el fin del capitalismo.
El poder desacredita esta energía, que es infinita, la rechaza, y le roba el proyecto a quién lo descubrió, como el famoso caso de Tesla.
Y nosotros nos ponemos en manos de estas personas, porque no nos atrevemos a salir de la rueda por cobardes.
Lo peor de todo esto, es que al ser el sistema que impera, no podemos hacer nada para cambiarlo, tan solo podemos acercarnos a nuestro corazón y no permitir que nadie nos obligue a formar parte de la mentira cruel.
Las guerras son otra de las mentiras. La élite permite los atentados, subvenciona, y sacrifica a unos cuantos para tener la excusa perfecta de una guerra al terrorismo y de esta manera enriquecerse aun más. Pero lo peor no es esto, sino que ambos bandos son colegas y forman parte de una misma cosa, una nación capitalista.
El sistema educativo es de lo peor. Atrofia el pensamiento crítico de los estudiantes, que memorizan para sacar sobresalientes y hacer un master en dirección de empresas que gestionarán sometiendo a sus empleados.
A los estudiantes, como decía brevemente en el capítulo anterior, no se les enseña a pensar, ni a ser responsables de su propia vida, no se les enseña a resolver un conflicto personal, no se les dice que según piensan así sienten, y que depende de ello su éxito o fracaso personal. Son tratados como súbditos del sistema, y la opinión e ideas que tienen no sirven de nada y son rechazadas.
Los creadores de opinión son los nuevos profesores, que juegan a la estrategia de los falsos opuestos por lo que delimitan la realidad del estudiante, reduciéndola totalmente a la zona libre de problemas. La creación de autoridad es por medio de medallas, galones, o títulos académicos, y la sabiduría e inteligencia de las personas no cuenta absolutamente para nada en el sistema. Por eso son incompatibles ambas cosas, porque cuando sabemos quienes somos, no necesitamos ningún documento oficial para saber que nuestra opinión es importante y se debe tener en cuenta.
El sistema educativo y laboral hace que perdamos totalmente nuestra identidad y en la mayoría de los casos incluso la autoestima, la cual empieza a hundirse en el colegio con el sistema de puntuaciones que apoya a quienes aprenden un tema y hunde a los creativos convirtiéndolos en “don nadie”. Nos dividen en grupos...y la división más importante de todas es la de las naciones, tan efectiva que hasta muchos dan su propia vida por defender la suya, matando extranjeros, cuando en realidad somos todos y cada uno de nosotros hijos de la tierra. Nos dividen en clases sociales, y los que tienen dinero ven a los que no lo tienen como seres inferiores. Nos dividen con las religiones, nada más patético puesto que musulmanes y cristianos luchan por el mismo Dios con nombre distinto.
Centran nuestra atención en un punto llamativo, hipnótico, y sin salida, con el objetivo de esconder la verdad. Pero la naturaleza no tiende al desorden y a la destrucción, sino a la belleza y la armonía, si no fuera así no existiríamos!!!
Pero la técnica estrella para someter a los esclavos de las corporaciones es la de “como te quejes de las condiciones de trabajo te vas a la calle”. Cuando la población tiene problemas, la élite lo que hace es empeorar aún más las condiciones para después volver al problema inicial y volviendo a la situación anterior, los trabajadores experimentan una mejoría y se aguantan con su problema sabiendo que puede ser todavía muchísimo peor. Esto ocurre en el ámbito laboral y el económico. Cualquier situación de explotación social siempre puede ser empeorada. Cualquier ley restrictiva de derechos individuales o de libre expresión que decide imponer la élite capitalista, se saca inicialmente doblemente restrictiva para después reducir su fuerza y conseguir que pensemos que podía haber sido peor. Todos tenemos sueños e ilusiones, pero solo los ricos pueden intentar cumplirlos, porque los pobres tienen que empezar a trabajar con 14 años, y nadie les dice que pueden cambiar las cosas con un solo pensamiento.
La propaganda es otro método maligno, destinado a manipular la opinión de las personas. La propaganda capitalista se basa en mostrar solamente la forma de vida de los ricos, ignorando que los pobres existen. Aquí no puedo evitar decir, que los pobres de dinero suelen ser los verdaderos ricos y poderosos en espíritu. Lo siento.
La ocultación de la verdad, es otro acto terrorista, a mi modo de ver, pues cuando algo que no interesa a la élite es descubierto, automáticamente es desacreditado como utopía, fantasía o demencia. Las mayores verdades suelen estar justo enfrente de nuestros ojos, pero no siempre comprendemos todo su potencial, como es el caso del agua como combustible.
Y llegando al final, lo de siempre, los jóvenes, los niños, esos seres que tienen ideas geniales, llenas de energía para cambiar y mejorar la sociedad, las cuales son automáticamente ridiculizadas, truncadas, olvidadas. A través de la televisión con miles de canales, los niños dejan de pensar por sí mismos, viendo comportamientos y valores capitalistas. Con muchos mayores ocurre lo mismo, llegan tan cansados a casa que solo quieren descansar en el sofá y no pensar en nada, si acaso poner gran hermano o ver el fútbol. Muy pocos tienen tiempo, voluntad y capacidad necesaria para buscar la verdad, esa que nos ocultan siempre, la que acabaría con todo este disparate. Sin embargo, no hace falta que todo el mundo busque la verdad, con que unos pocos lo hagamos, lo podremos mostrar al resto, y eso cuenta.
Se que publicar este post me sitúa en un lugar comprometido, sin embargo la coherencia implica responsabilidad y es mi responsabilidad escribir lo que pienso.
14 septiembre 2007
El Observador en La Niebla
"Soy un observador de la niebla", se autodefine el doctor Almendro: "Construyo puentes entre lo decible (material) y lo indecible (espiritual), busco resquicios y tiendo escaleras". Dice el doctor Almendro que cada día se dan más crisis psíquicas: catalogadas como patologías, Almendro las ve como grietas que se abren hacia la conciencia, vías de sanación de una vida absurda. Desde tal perspectiva aborda la psicología transpersonal estas rampantes crisis, que sostiene que son oportunidades al conocimiento verdadero, a otro encaje en el mundo. Por eso diagnostica el doctor Almendro (www.oxigeme.com) que "el caos se avecina" para generar otro paradigma: igual que hay cambio climático en la biosfera, así lo hay en la psicoesfera.
He leido este comentario en la prensa y creo que todos deberíamos, al menos, saber que hay alguien por ahí que a los "locos" nos llama cuerdos.
Tendremos razón al final? Ojalá que si....
He leido este comentario en la prensa y creo que todos deberíamos, al menos, saber que hay alguien por ahí que a los "locos" nos llama cuerdos.
Tendremos razón al final? Ojalá que si....
29 agosto 2007
Escuchame
Escúchame:
Ayer fui a las montañas del fin del mundo y regresé para ver tu cara una vez más.
Escúchame:
Mañana volveré a las montañas del fin del mundo.
Escúchame:
Hoy estoy aquí y solo de ti depende que vuelva mañana.
Ayer fui a las montañas del fin del mundo y regresé para ver tu cara una vez más.
Escúchame:
Mañana volveré a las montañas del fin del mundo.
Escúchame:
Hoy estoy aquí y solo de ti depende que vuelva mañana.
22 marzo 2007
Hoy
Hoy es uno de tantos días, que te levantas y no puedes con tu alma, llamas al trabajo para decir que no crees llegar antes de las 10.00. No explicas el porqué, ya que ni tu misma lo sabes. Tardas más de media hora en ducharte, y eso que decides no lavarte la cabeza para tardar menos, no puedes ni prepararte un café, (por dios, que te lo hagan en la cafetería de abajo que les cuesta menos que a ti ir a la cocina, sacar la cafetera, y abrir el paquete de café, pues para colmo está vacío el bote y tienes que ir a la despensa y abrir uno nuevo)
Has conseguido restaurar tu cara, y ponerte en condiciones de salir a la calle sin aparentar todo lo que llevas dentro, mil cosas, la vida. Y sales con tu vida a cuestas un día más, porque no te queda más remedio. Te tomas el café en la cafetería y te sabe a gloria solo porque te lo han hecho.
De repente, en el largo pasillo que enlaza una línea de metro con otra, ves parada a una chica monísima que carga un maletón más grande que ella, al que se le han roto las ruedas, y está parada justo al lado del músico que siempre toca melodías en ese pasillo, haciendo que lo está escuchando, porque seguramente le da algo de pudor sentirse observada por las mas de cien personas que pasan por allí en ese momento. Y tu piensas: Quién fuera turista en Barcelona como esta chica cuyo único problema es que se le han roto las ruedecillas de su maletón. Un poco más allá aparece una pareja. El la lleva cogida por el hombro, y ella, mirándole con cara de amor, le está explicando cosas. Su indumentaria pone de manifiesto que hace años que no han renovado vestuario, y el violín que ella lleva te cuenta que viven de limosna. Y tu piensas: que suerte tienen, son pobres pero no están solos, se nota que se quieren mucho, solo hay que ver como se miran el uno al otro. Además, estos no trabajan por objetivos ni tienen las presiones que tanto me irritan a mi, viven tranquilos. La edad? Seguramente son más jóvenes de lo que aparentan, pero la vida y la limosna seguro que hacen su mella en los rostros de las personas.
Entonces te das cuenta del engaño, de lo tremendamente descompensado que está todo, porque ellos, al pasar por tu lado, también te han visto, y seguramente habrán pensado en todo lo que tu tienes y a ellos les falta, como tu piso de 70 metros donde podrían vivir con los tres niños que tienen, cerca del metro, con una cafetería debajo de casa donde les hagan un café cualquiera de esos días en los que no están para nada, y cuesta tanto salir de la cama para empezar un nuevo día, y llegar al trabajo a las 10 sin que nadie diga lo más mínimo, y a final de mes un sueldo fijo que no está nada mal.
Y cuando llegas a trabajar no puedes más, y en lugar de ponerte las pilas y empezar el día, escribes un mail como este y se lo mandas a Irene, quien además de ser tu jefa, te quiere incondicionalmente, no tiene demasiado en cuenta tus fallos y te hace pensar en lo afortunada que eres sin decir una sola palabra de reprobación. Y no sabes bien porqué lo escribes, pero lo haces y se lo mandas, en parte porque te sientes mejor contigo misma, y en parte porque lo sientes mucho.
Has conseguido restaurar tu cara, y ponerte en condiciones de salir a la calle sin aparentar todo lo que llevas dentro, mil cosas, la vida. Y sales con tu vida a cuestas un día más, porque no te queda más remedio. Te tomas el café en la cafetería y te sabe a gloria solo porque te lo han hecho.
De repente, en el largo pasillo que enlaza una línea de metro con otra, ves parada a una chica monísima que carga un maletón más grande que ella, al que se le han roto las ruedas, y está parada justo al lado del músico que siempre toca melodías en ese pasillo, haciendo que lo está escuchando, porque seguramente le da algo de pudor sentirse observada por las mas de cien personas que pasan por allí en ese momento. Y tu piensas: Quién fuera turista en Barcelona como esta chica cuyo único problema es que se le han roto las ruedecillas de su maletón. Un poco más allá aparece una pareja. El la lleva cogida por el hombro, y ella, mirándole con cara de amor, le está explicando cosas. Su indumentaria pone de manifiesto que hace años que no han renovado vestuario, y el violín que ella lleva te cuenta que viven de limosna. Y tu piensas: que suerte tienen, son pobres pero no están solos, se nota que se quieren mucho, solo hay que ver como se miran el uno al otro. Además, estos no trabajan por objetivos ni tienen las presiones que tanto me irritan a mi, viven tranquilos. La edad? Seguramente son más jóvenes de lo que aparentan, pero la vida y la limosna seguro que hacen su mella en los rostros de las personas.
Entonces te das cuenta del engaño, de lo tremendamente descompensado que está todo, porque ellos, al pasar por tu lado, también te han visto, y seguramente habrán pensado en todo lo que tu tienes y a ellos les falta, como tu piso de 70 metros donde podrían vivir con los tres niños que tienen, cerca del metro, con una cafetería debajo de casa donde les hagan un café cualquiera de esos días en los que no están para nada, y cuesta tanto salir de la cama para empezar un nuevo día, y llegar al trabajo a las 10 sin que nadie diga lo más mínimo, y a final de mes un sueldo fijo que no está nada mal.
Y cuando llegas a trabajar no puedes más, y en lugar de ponerte las pilas y empezar el día, escribes un mail como este y se lo mandas a Irene, quien además de ser tu jefa, te quiere incondicionalmente, no tiene demasiado en cuenta tus fallos y te hace pensar en lo afortunada que eres sin decir una sola palabra de reprobación. Y no sabes bien porqué lo escribes, pero lo haces y se lo mandas, en parte porque te sientes mejor contigo misma, y en parte porque lo sientes mucho.
21 marzo 2007
Amor o Gravedad?
Llegará el día en que después de aprovechar el espacio, los vientos, las mareas y la gravedad; aprovecharemos para Dios las energías del amor. Y ese día por segunda vez en la historia del mundo, habremos descubierto el fuego.
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