Fantástica entrevista en "La Contra" de La Vanguardia.
¿Cuando dejaremos de pensar en lo que pudo haber sido y no fue?
Seguramente cuando empezemos a ser nuestros propios observadores, y tengamos la posibilidad de ser lo que queremos ser desde el mismo momento en el que lo hemos decidido en adelante, sin mirar hacia atrás.
En esta entrevista, Fernando Broncano habla del Ser Humano actual como un Cyborg Melancólico, y no puedo estar más de acuerdo con él en muchas cosas. Es cierto que todos hemos soñado con vivir en la naturaleza, sin embargo muy pocos han tenido la osadía de dejar el mundo material y vivir 100% coherentemente con esa idea.
De ahí la melancolía a la que se refiere Fernando; nos hemos quedado en un punto intermedio en el que no nos acaba de gustar lo que tenemos, carece de espiritualidad, es demasiado artificial. Seguramente creemos que no tenemos suficiente capacidad como para abandonar esta sociedad con todo lo que conlleva.
Es difícil elegir a pesar de votar por lo natural, lo cual sigue siendo de lo más incongruente. Os preguntaréis por qué...y la respuesta llega sola:
Aquí me teneis escribiendo artículos sobre Conciencia Universal, la tendencia a la naturalidad del ser humano, el deseo de paz y armonía con uno mismo y su entorno, etc... Todos estos artículos que publico en la red, sin tecnología...no podría publicarlos.
Pero como todo está compensado, al menos leer hace pensar, y si lo que escribimos sirve para que una sola persona pueda tener otro punto de vista que le permita formar su propia opinión y, de esta manera, ser capaz de elegir por sí mismo en lugar de hacer lo que la mayoría por inercia, siempre valdrá la pena.
"En un bosque se bifurcaron dos caminos, y yo... Yo tomé el menos transitado. Esto marcó toda la diferencia" Robert Lee Frost
Aquí tenéis la entrevista:
Fernando Broncano, especialista en las relaciones entre ciencia, técnica y cultura
"El ser humano es un ciborg melancólico"
IMA SANCHÍS - 02/09/2009
Tengo 55 años. Nací en Salamanca y vivo en Madrid. Soy catedrático de Filosofía de la Universidad Carlos III. Casado, tengo dos hijos. Justicia es repartir nuestras capacidades de futuro y libertad, es la posibilidad de plantearse que otro mundo es posible. Soy ateo
¿Y dice usted que somos ciborgs?
Sí. Hemos transformado nuestra propia naturaleza transformando el mundo en el que vivimos. El resultado es un ser construido por prótesis.
¿Prótesis?
El lenguaje, la vivienda, el calzado, las ciudades, las imágenes o los relatos son cosas anexas que hemos creado y asumido.
¿Somos un producto artificial?
Sí, es como si nos hubiéramos levantado por los pelos, nos hemos elevado de la naturaleza. Fíjese en mí.
… No le veo nada raro.
Mis gafas son una prótesis, pero no las siento, son parte de mi cuerpo; y eso ocurre con todas nuestras formas culturales, desde el lenguaje hasta la arquitectura; pero lo que me interesa no es el objeto en sí, sino lo que hace el objeto con nosotros.
¿Qué hace? Nos hace vivir en un estrato que no es ni el real ni el imaginario, sino algo que está en medio, y de ahí nuestra melancolía.
¿Somos ciborgs melancólicos?
Sí, nos pasamos la vida soñando con un mundo que ya no existe: lo natural. De hecho, las paredes que pretenden ser rústicas tienen más tecnología que las de ladrillo. Al ciborg se le ha arrancado de la naturaleza, ya no puede volver a ella, sólo puede vivirla a través de los documentales o del turismo. Su melancolía es fruto del desarraigo.
Me está entrando una angustia…
Una de las enfermedades más graves que padecemos es la incapacidad de pensar mundos posibles distintos.
Si no podemos volver a nuestra esencia, ¿adónde apuntar?
El ciborg está en la frontera, un lugar de mezcla, de hibridación, de pioneros, en el que sólo existe la posibilidad de ir hacia el futuro imaginándolo y haciendo que el futuro se acople a esa imaginación.
Seremos protésicos, pero no parece que moralmente hayamos evolucionado…
La moral tiene mucho que ver con cómo queremos que sea el mundo, y la tecnología, con cómo podemos hacer ese mundo.
Lo que podemos hacer acaba convirtiéndose en lo que queremos hacer.
Esa teoría - si la flecha está en el arco, tiene que partir-es mentira. Si hay alguna evolución positiva moral es porque decimos: esto no lo queremos. ¿Sabe lo que pasa?
¿Qué pasa?
A la tecnología la miramos con miedo o con deseo, pero sin distancia crítica: hay que observar qué están haciendo con nosotros.
¿Y qué están haciendo con nosotros?
Cambiándonos. Internet nos crea espacios y tiempos completamente nuevos.
Esos artefactos nos facilitan la vida.
Eso es lo de menos. El mundo del consumo en el que vivimos es sobre todo simbólico, ponemos en los artefactos las etiquetas del estatus.
Pero ha habido sociedades que vivían con lo que la naturaleza les ofrecía.
El del buen salvaje feliz es un mito de las sociedades avanzadas, es parte de la melancolía del ciborg y un invento de los ricos, como el del pobre feliz.
Entonces, ¿nuestras prótesis culturales no nos hacen más felices?
Nos permiten hacer cosas que sin ellas no podríamos hacer, pero lo que da la felicidad es hacer lo que decides, ganarte tu propio futuro, el que has imaginado.
La necesidad de naturaleza es real.
Hay dos maneras de concebir la naturaleza, una es como aquel lugar en el que está nuestro destino, que es la de las sociedades primitivas; y la otra es como un parque natural. Y creo que ese es el futuro de la Tierra: concebirla como un parque natural que decidimos preservar, porque un paisaje necesita mucha tecnología para seguir siéndolo. ¿Pero cuál es el problema?
¿?
Aceptar la tecnología sin cuestionarla. ¿Por qué tenemos que aceptar el DDT? Hay un déficit de imaginación cuando no se pueden ver tecnologías alternativas.
¿Cómo corregirlo?
El primer paso, el más difícil, es empezar a pensar que las cosas podrían ser distintas. Pensar el mundo bajo condiciones de creatividad y node sometimiento a una vía única.
Al final, no sé qué somos...
La pregunta no es qué somos, que es una pregunta incontestable, sino qué queremos ser. Eso es lo que te permite distanciarte.
¿Y?
Yo diría que el ser humano es una especie que huye, una especie migrante que tiene que emplear la imaginación del pionero.
A usted no le va Itaca.
Me parece un autoengaño: cuando llegas, Penélope no te reconoce. No hay vuelta atrás, si se vuelve es a un pasado imaginado, que es lo que siempre andamos haciendo.
Pero los momentos de esplendor de casi todos son junto a la naturaleza.
Eso es la melancolía. Pensar en la figura de la naturaleza como en lo que hemos perdido tiene que ver con un deseo de tener otra vida, pero le ponemos el nombre de un paisaje. ¿Y cómo acaba eso?
Me temo que en tragedia.
La gente acaba comprándose su segunda residencia en la playa y destrozando la costa. Cuando hablo de tecnología, el objeto prototípico es la ciudad. Pensar en un mundo tecnológicamente distinto es pensar en una ciudad distinta integrada en la naturaleza.
"El ser humano es un ciborg melancólico"Melancolía
Melancolía es una palabra que sólo pronunciar te pone melancólico. Roberto Matta me dijo que se debía a la nostalgia del hombre por el universo; Biruté Galdikas, que no era exclusiva del hombre, que los orangutanes también la sienten. Ahora Fernando Broncano me explica que es propia del nuevo ser en el que nos hemos convertido: un simio con prótesis culturales y técnicas, un ciborg que sufre melancolía fruto del desarraigo: siente nostalgia de un mundo natural al que no puede volver. El camino es siempre hacia delante y la herramienta para sacudirse la melancolía es la imaginación, imaginar que otro mundo es posible: de eso nos habla en La melancolía del ciborg (Herder).
02 septiembre 2009
19 agosto 2009
La Mala Educación
Desde el punto de vista de la razón nos han educado peor que nunca.
Los niños y niñas de este tiempo viven sometidos a una presión de la que se hace uso de una manera tan sutil que da la sensación de que viven mejor que nunca, cuando en realidad son muy pocos los que consiguen superar la infancia.
Enfocando la infancia como se está haciendo, está dando como resultado niños hiperactivos, deprimidos, obesos e insatisfechos, por no hablar del fracaso escolar provocado, sobre todo por la presión a la que están sometidos.
La sobreprotección, esa que hace que cada instante de la vida del niño está supervisado, nos da como resultado adultos con unos índices terribles de ansiedad y temores. Canadá y Suecia han llegado a prohibir las peleas con bolas de nieve por motivos de seguridad y a los niños se les cría en cautividad, se les encierra en espacios cerrados y se les traslada en coche de un sitio a otro. No salen a la calle a jugar como hacíamos antes.
Y es que se tienen pocos hijos, y cuantos menos se tienen más preciosos son y más se les sobreprotege, y todo esto lo único que les provoca es la percepción de que no saben y no pueden hacer nada por ellos mismos. Los niños se crían en la cultura del manual, esa que dice que no hay que tocarlos, ni mecerlos, ni comérselos a besos, para que sean independientes. Independientes de que? cuando no se recibe cariño en la infancia, cuando se les permite llorar toda la noche por no cogerlos en brazos, no se puede esperar que cuando sean mayores sean capaces de dar amor y cariño. Sin embargo todo esto es muy "moderno".
Los padres de hoy han perdido la confianza en la capacidad de educar y necesitan recurrir a los manuales.
Nos hemos alejado de la naturalidad, porque el problema de los padres de hoy es que han perdido la confianza en la capacidad de educar y necesitan recurrir a los manuales. Pero lo cierto es que todos conocemos perfectamente a nuestros hijos, y solo necesitaríamos pasar más tiempo con ellos para saber donde necesitan empujes y donde necesitan que les dejen hacer cosas por ellos mismos, pero el miedo a que algo les ocurra impide que esto se pueda llevar a cabo. Con esto lo único que ocurre es que el mensaje que recibe el niño es que no es capaz.
Invertimos más dinero, pero el modelo fracasa, porque se ha profesionalizado la educación, seguramente todo muy bien intencionado, pero para mantener el ritmo del exceso de actividades escolares, deberes, deportes, etc, los niños acaban medicados.
Da la sensación de que solo hay dos posibilidades: O saca las mejores notas, toca el piano, va al mejor colegio de pago y es el primero en el deporte que practica o es un desgraciado. Filosofía esta que afecta a todo el conjunto, porque el cuerpo ha de ser perfecto, los dientes también, las vacaciones, el coche de papá, ...en definitiva...una presión feroz, por no decir terrorífica.
En esta sociedad, antes que cambiar el entorno, hacemos que los niños tengan que adaptarse a él sin ninguna contemplación, alteramos nuestro cerebro para que se adapte al entorno. Y así empezamos a considerar la timidez, la ira, tristeza y culpa como una enfermedad y no como algo inherente al ser humano.
La niñez se ha transformado en una carrera contra reloj, sometida a una presión aplastante. Los niños viven continuamente vigilados y medidos con metas y objetivos, cuando deberían jugar más, salir a la calle y observar. El juego básico con papel y lápiz o una caja de cartón es mucho más fértil y sano para su desarrollo creativo que cualquier juguete carísimo supereducativo que venden como la panacea para la educación de manual.
Los niños deberían saber lo que tienen que saber, porque aprobar exámenes no los prepara para el futuro. En Finlandia, se anteponen las necesidades de los niños a los deseos de sus padres burócratas, empiezan el colegio con 7 años, pasan menos horas en el colegio y tienen menos deberes. Seguramente disponen de más tiempo para desarrollarse como personas, porque es fantástico que los alumnos aprendan tecnología para enfrentarse al mundo, pero lo más importante es crear niños y luego adultos con pasión por aprender, descubrir, seres humanos completos. Los deberes no llevan a los niños a buscar otra dimensión sino que les hace aburrir el aprendizaje.
Los padres tienen la sensación de vivir en la locura, y hay miedo de dar el primer paso, ese de reducir la presión, porque si lo hicieran los niños fracasarían, por eso los agobian con tanta actividad y tanto ser el mejor en todo, pero qué es ser el mejor en estos casos? un ser con éxito social pero fracasado interiormente, pues no sabe nada de sí mismo.
Tampoco se habla de la educación sentimental, porque es más importante tener un despacho, vestir traje y ganar mucho dinero que cualquier otra cosa.
Volvamos a comunicarnos, toquemos a nuestros hijos, valorémosles como personas, y enseñémosles a ser ellos mismos para que puedan elegir su camino, en lugar de empecinarnos en que sigan el que no pudimos seguir nosotros, los padres.
Los niños y niñas de este tiempo viven sometidos a una presión de la que se hace uso de una manera tan sutil que da la sensación de que viven mejor que nunca, cuando en realidad son muy pocos los que consiguen superar la infancia.
Enfocando la infancia como se está haciendo, está dando como resultado niños hiperactivos, deprimidos, obesos e insatisfechos, por no hablar del fracaso escolar provocado, sobre todo por la presión a la que están sometidos.
La sobreprotección, esa que hace que cada instante de la vida del niño está supervisado, nos da como resultado adultos con unos índices terribles de ansiedad y temores. Canadá y Suecia han llegado a prohibir las peleas con bolas de nieve por motivos de seguridad y a los niños se les cría en cautividad, se les encierra en espacios cerrados y se les traslada en coche de un sitio a otro. No salen a la calle a jugar como hacíamos antes.
Y es que se tienen pocos hijos, y cuantos menos se tienen más preciosos son y más se les sobreprotege, y todo esto lo único que les provoca es la percepción de que no saben y no pueden hacer nada por ellos mismos. Los niños se crían en la cultura del manual, esa que dice que no hay que tocarlos, ni mecerlos, ni comérselos a besos, para que sean independientes. Independientes de que? cuando no se recibe cariño en la infancia, cuando se les permite llorar toda la noche por no cogerlos en brazos, no se puede esperar que cuando sean mayores sean capaces de dar amor y cariño. Sin embargo todo esto es muy "moderno".
Los padres de hoy han perdido la confianza en la capacidad de educar y necesitan recurrir a los manuales.
Nos hemos alejado de la naturalidad, porque el problema de los padres de hoy es que han perdido la confianza en la capacidad de educar y necesitan recurrir a los manuales. Pero lo cierto es que todos conocemos perfectamente a nuestros hijos, y solo necesitaríamos pasar más tiempo con ellos para saber donde necesitan empujes y donde necesitan que les dejen hacer cosas por ellos mismos, pero el miedo a que algo les ocurra impide que esto se pueda llevar a cabo. Con esto lo único que ocurre es que el mensaje que recibe el niño es que no es capaz.
Invertimos más dinero, pero el modelo fracasa, porque se ha profesionalizado la educación, seguramente todo muy bien intencionado, pero para mantener el ritmo del exceso de actividades escolares, deberes, deportes, etc, los niños acaban medicados.
Da la sensación de que solo hay dos posibilidades: O saca las mejores notas, toca el piano, va al mejor colegio de pago y es el primero en el deporte que practica o es un desgraciado. Filosofía esta que afecta a todo el conjunto, porque el cuerpo ha de ser perfecto, los dientes también, las vacaciones, el coche de papá, ...en definitiva...una presión feroz, por no decir terrorífica.
En esta sociedad, antes que cambiar el entorno, hacemos que los niños tengan que adaptarse a él sin ninguna contemplación, alteramos nuestro cerebro para que se adapte al entorno. Y así empezamos a considerar la timidez, la ira, tristeza y culpa como una enfermedad y no como algo inherente al ser humano.
La niñez se ha transformado en una carrera contra reloj, sometida a una presión aplastante. Los niños viven continuamente vigilados y medidos con metas y objetivos, cuando deberían jugar más, salir a la calle y observar. El juego básico con papel y lápiz o una caja de cartón es mucho más fértil y sano para su desarrollo creativo que cualquier juguete carísimo supereducativo que venden como la panacea para la educación de manual.
Los niños deberían saber lo que tienen que saber, porque aprobar exámenes no los prepara para el futuro. En Finlandia, se anteponen las necesidades de los niños a los deseos de sus padres burócratas, empiezan el colegio con 7 años, pasan menos horas en el colegio y tienen menos deberes. Seguramente disponen de más tiempo para desarrollarse como personas, porque es fantástico que los alumnos aprendan tecnología para enfrentarse al mundo, pero lo más importante es crear niños y luego adultos con pasión por aprender, descubrir, seres humanos completos. Los deberes no llevan a los niños a buscar otra dimensión sino que les hace aburrir el aprendizaje.
Los padres tienen la sensación de vivir en la locura, y hay miedo de dar el primer paso, ese de reducir la presión, porque si lo hicieran los niños fracasarían, por eso los agobian con tanta actividad y tanto ser el mejor en todo, pero qué es ser el mejor en estos casos? un ser con éxito social pero fracasado interiormente, pues no sabe nada de sí mismo.
Tampoco se habla de la educación sentimental, porque es más importante tener un despacho, vestir traje y ganar mucho dinero que cualquier otra cosa.
Volvamos a comunicarnos, toquemos a nuestros hijos, valorémosles como personas, y enseñémosles a ser ellos mismos para que puedan elegir su camino, en lugar de empecinarnos en que sigan el que no pudimos seguir nosotros, los padres.
14 agosto 2009
La Zona Libre de Problemas (ZLP) - Parte I
Sin la Elite no existiría la ZLP
La zona libre de problemas (ZLP) es aquella en la que se encuentra gran parte de la humanidad que vive en la aceptación de límites de pensamiento, así como de opinión condicionada por su realidad, sus temores, y que aún pensando de manera diferente no se atreve a expresarlo y por lo tanto a vivir en concordancia con sus pensamientos reales. Es algo en lo que todos deberíamos empezar a pensar, si queremos dar un paso hacia delante.
En este post me he propuesto dar un paso más, que me permita salir del todo de esa zona libre de problemas por el “miedo” al que dirán, por lo tanto, insto a todos mis lectores, al menos, a la reflexión.
Cuando nos paramos a pensar en lo que haríamos si pudiésemos ser en lugar de actuar siempre según lo establecido, es cuando empezamos a querer salir de esa franja, sin embargo no es nada fácil. Somos todo lo que hay detrás de una máscara que proyecta una imagen al resto, pero somos realmente conscientes de ello? la cifra es muy baja, aunque entendible ya que para ello hemos de asistir a la guerra mental diaria que provoca el conflicto entre esa parte de nosotros que reconoce nuestra singularidad e infinidad y la otra que niega esos sentimientos por temor a las consecuencias que esto acarrea al vivir en un mundo que aboga por la uniformidad.
Solamente podremos ser libres, con toda la responsabilidad que eso conlleva, cuando dejemos de vivir en una mentira, cuando seamos conscientes de que no sirve de nada el miedo al qué dirán, miedo que seguramente viene condicionado por las consecuencias que puede tener este hecho dentro de nuestro entorno.
Negar nuestra parte singular e infinita puede llegar a ocasionar verdaderas enfermedades, ya no solo a nivel mental y emocional, sino también físico. Esto es un hecho y quien no lo acepte nunca podrá dar un paso hacia delante. En Inglés, la palabra “enfermedad” es “Disease” (Dis-Ease) y significa “falta de armonía”. En este caso, y en muchos otros que ahora no vienen a cuento, los Ingleses utilizan el lenguaje con muchísima lógica.
Todos somos especiales, pero en lugar de sentirnos alegres por ello, estamos permitiendo que nuestra singularidad se convierta en algo que temer. Que error más grande...pero qué verdad es que siempre que alguien empieza a evacuar la zona libre de problemas, la primera reacción con la que se encuentra es que le tomen por loco, o por mala persona, puesto que ha decidido tener su propio baremo y sentido del deber, sobre todo para consigo mismo, desligándose de prejuicios que solo condicionan, paralizan y limitan al ser. En realidad, cuando nos dicen locos o malas personas, lo que están diciendo es “eres diferente”.
Aquellos que tienen miedo de ser ellos mismos, se sienten verdaderamente incómodos cuando alguien cercano decide evacuar la ZLP y expresar su singularidad; Decir “Está loco” o “es mala persona” es un acto reflejo, un grito de alarma de la masa cuando se confronta con alguien que ha decidido ser él mismo y no una especie de clon programado que debe seguir determinados patrones para que se le considere normal. Porqué? Muy sencillo “Si yo estoy en la prisión, amigo mío, tú también, porque es lo justo”. Sin embargo, nada más lejos de la realidad, y los que salimos de la prisión deberíamos ser quienes alentáramos a aquellos que se quedan a salir corriendo asidos de nuestra mano, lo que, partiendo de la base de sus creencias, resulta muy complicado, por desgracia.
Si permitimos que otros nos digan qué pensar y qué hacer, y si cedemos nuestra singularidad al miedo de ser diferentes, estamos dando el control de este mundo a una élite muy pequeña que usa este poder para dictar los límites de la zona libre de problemas. Quien decide el punto en el que una opinión o estilo de vida están dentro o fuera de la Zona (ese punto en el que nos enfrentamos al ridículo o a la condena), también determina los límites dentro de los que miles de millones de personas llevan sus vidas porque tienen miedo de ser diferentes del conjunto.
Tenemos que armarnos de valor, y vivir consciente y consistentemente, porque las consecuencias de vivir callados son aun mucho peores que hablar claro y decir lo que realmente queremos decir, ser nosotros mismos y sentirnos orgullosos de ello. Y digo valor, porque no son los políticos ni los profesores de la universidad ni los banqueros los que no nos aceptan y piensan en términos de locura y de malas personas, sino el entorno familiar y de amistades, aquellos que más nos importan y a quienes más amamos. Hace muy pocos días leí un dicho japonés que dice “El clavo que sobresale del resto es el primero en ser golpeado”
Hemos estado entregando la propia identidad de tal forma, que se ha estado juzgando a las personas por el trabajo que desempeñan, o el dinero que ganan. El modo en que servimos al sistema que nos controla, acaba convirtiéndose en el sentido de identidad y símbolo de quienes somos. Parece ciencia ficción, pero no lo es, es tan real como las letras que escribo. Tenemos que ser algo, en lugar de ser alguien, un total disparate, pues cuanto más somos algo, menos somos alguien, y ese es el gran problema, ya que una cosa y la otra son incompatibles.
La zona libre de problemas (ZLP) es aquella en la que se encuentra gran parte de la humanidad que vive en la aceptación de límites de pensamiento, así como de opinión condicionada por su realidad, sus temores, y que aún pensando de manera diferente no se atreve a expresarlo y por lo tanto a vivir en concordancia con sus pensamientos reales. Es algo en lo que todos deberíamos empezar a pensar, si queremos dar un paso hacia delante.
En este post me he propuesto dar un paso más, que me permita salir del todo de esa zona libre de problemas por el “miedo” al que dirán, por lo tanto, insto a todos mis lectores, al menos, a la reflexión.
Cuando nos paramos a pensar en lo que haríamos si pudiésemos ser en lugar de actuar siempre según lo establecido, es cuando empezamos a querer salir de esa franja, sin embargo no es nada fácil. Somos todo lo que hay detrás de una máscara que proyecta una imagen al resto, pero somos realmente conscientes de ello? la cifra es muy baja, aunque entendible ya que para ello hemos de asistir a la guerra mental diaria que provoca el conflicto entre esa parte de nosotros que reconoce nuestra singularidad e infinidad y la otra que niega esos sentimientos por temor a las consecuencias que esto acarrea al vivir en un mundo que aboga por la uniformidad.
Solamente podremos ser libres, con toda la responsabilidad que eso conlleva, cuando dejemos de vivir en una mentira, cuando seamos conscientes de que no sirve de nada el miedo al qué dirán, miedo que seguramente viene condicionado por las consecuencias que puede tener este hecho dentro de nuestro entorno.
Negar nuestra parte singular e infinita puede llegar a ocasionar verdaderas enfermedades, ya no solo a nivel mental y emocional, sino también físico. Esto es un hecho y quien no lo acepte nunca podrá dar un paso hacia delante. En Inglés, la palabra “enfermedad” es “Disease” (Dis-Ease) y significa “falta de armonía”. En este caso, y en muchos otros que ahora no vienen a cuento, los Ingleses utilizan el lenguaje con muchísima lógica.
Todos somos especiales, pero en lugar de sentirnos alegres por ello, estamos permitiendo que nuestra singularidad se convierta en algo que temer. Que error más grande...pero qué verdad es que siempre que alguien empieza a evacuar la zona libre de problemas, la primera reacción con la que se encuentra es que le tomen por loco, o por mala persona, puesto que ha decidido tener su propio baremo y sentido del deber, sobre todo para consigo mismo, desligándose de prejuicios que solo condicionan, paralizan y limitan al ser. En realidad, cuando nos dicen locos o malas personas, lo que están diciendo es “eres diferente”.
Aquellos que tienen miedo de ser ellos mismos, se sienten verdaderamente incómodos cuando alguien cercano decide evacuar la ZLP y expresar su singularidad; Decir “Está loco” o “es mala persona” es un acto reflejo, un grito de alarma de la masa cuando se confronta con alguien que ha decidido ser él mismo y no una especie de clon programado que debe seguir determinados patrones para que se le considere normal. Porqué? Muy sencillo “Si yo estoy en la prisión, amigo mío, tú también, porque es lo justo”. Sin embargo, nada más lejos de la realidad, y los que salimos de la prisión deberíamos ser quienes alentáramos a aquellos que se quedan a salir corriendo asidos de nuestra mano, lo que, partiendo de la base de sus creencias, resulta muy complicado, por desgracia.
Si permitimos que otros nos digan qué pensar y qué hacer, y si cedemos nuestra singularidad al miedo de ser diferentes, estamos dando el control de este mundo a una élite muy pequeña que usa este poder para dictar los límites de la zona libre de problemas. Quien decide el punto en el que una opinión o estilo de vida están dentro o fuera de la Zona (ese punto en el que nos enfrentamos al ridículo o a la condena), también determina los límites dentro de los que miles de millones de personas llevan sus vidas porque tienen miedo de ser diferentes del conjunto.
Tenemos que armarnos de valor, y vivir consciente y consistentemente, porque las consecuencias de vivir callados son aun mucho peores que hablar claro y decir lo que realmente queremos decir, ser nosotros mismos y sentirnos orgullosos de ello. Y digo valor, porque no son los políticos ni los profesores de la universidad ni los banqueros los que no nos aceptan y piensan en términos de locura y de malas personas, sino el entorno familiar y de amistades, aquellos que más nos importan y a quienes más amamos. Hace muy pocos días leí un dicho japonés que dice “El clavo que sobresale del resto es el primero en ser golpeado”
Hemos estado entregando la propia identidad de tal forma, que se ha estado juzgando a las personas por el trabajo que desempeñan, o el dinero que ganan. El modo en que servimos al sistema que nos controla, acaba convirtiéndose en el sentido de identidad y símbolo de quienes somos. Parece ciencia ficción, pero no lo es, es tan real como las letras que escribo. Tenemos que ser algo, en lugar de ser alguien, un total disparate, pues cuanto más somos algo, menos somos alguien, y ese es el gran problema, ya que una cosa y la otra son incompatibles.
La Zona Libre de Problemas (ZLP) - Parte II
Mi Cosecha
Cada día, cuando me levanto para ir a trabajar me comprometo a no olvidar quién soy ni un solo segundo de la jornada, en la que juego a ser una buena ciudadana, responsable, que trabaja para contribuir a que alguien se haga millonario a mi costa, para lo cual dedico 8 horas de mi maravillosa vida todos los días. No resulta diabólico? Pues de eso se trata, señoras y señores, de que no tengamos ni tiempo para pensar y por lo tanto no podamos cambiar el sistema.
Resulta muy curioso que, a día de hoy, se siga valorando a las personas por lo que tienen, por el dinero que ganan o dejan de ganar y por el trabajo que desempeñan. Es una idea neurótica que con el único objetivo de decidir si eres o no aceptable, no sirve de nada, pues aquellos que deciden salir de la ZLP jamás van a necesitar la aceptación de sus semejantes.
Siempre he creído que los niños deberían aprender cómo pensar y no qué pensar, dado que solamente así serán capaces de tener su propia opinión, pero lamentablemente es a los niños a los que menos caso les hacemos, los dejamos a su suerte, en un colegio en el que nadie tiene ni idea de cual es su potencial, básicamente porque no importa, y tienen que aprender una cantidad espantosa de conceptos de memoria para aprobar un examen que les convertirá en seres no pensantes, que se dedicaran a ascender en una empresa privada para ganar mucho dinero, tener el mejor coche, la mejor casa y la esposa más guapa y más tonta de todas, la cual le ayudará a educar a sus hijos, si es que los pueden tener, de la misma forma en la que fueron educados ellos, y este es el cuento de nunca acabar. Estos son los verdaderos exitosos, los que tienen una vida ordenada, sin problemas económicos, estos son los que te pisan para llegar a un puesto más alto sin ningún tipo de escrúpulo. Pero..tienen mucho éxito social, son convenientes, y buenos maridos porque te van a dar de comer, te van a llevar de viaje al extranjero, te van a comprar hasta un collar de perlas y un anillo carísimo para pedirte la mano, pero después te van a poner los cuernos con la primera de turno, en cualquiera de sus tan famosos y maravillosos viajes de negocios, que aún le darán más caché. También te abandonarán por el trabajo porque será lo único valioso en su vida. Sin despacho no hay yate, ni vacaciones, ni Calvin Klein. Podría continuar pero no acabaría...
Existe otro mundo lleno de personas que son todo lo contrario, no hacen daño a nadie, personas capaces de dar amor a todo el mundo, y son considerados un fracaso porque están desempleados o tienen un trabajo con poco o ningún glamour. Lo más curioso, es que estas “mentes pensantes y maravillosas” que consideran fracasadas a las personas amorosas que no necesitan formar parte del juego diabólico, resulta que se vuelven locas viendo a 22 chicos dándole patadas a un balón, chicos que por hacer eso ganan lo que no ganaría yo en dos vidas trabajando 10 horas diarias.
Qué idea más tergiversada del éxito y el fracaso. Si ocurriese el milagro de que aquellos que no lo saben, se dieran cuenta de que ambos son interiores, y nada tienen que ver con factores externos..otro gallo cantaría.
El problema está en que no somos ni corredores de bolsa, ni abogados, ni dentistas, ni barrenderos, ni comerciantes, somos todo lo que no tiene nada que ver con eso. Simplemente SOMOS, pero no podemos hacerlo dentro de la rueda de engaños a la que nos tienen sometidos.
Hasta que no respetemos nuestro derecho de ser diferentes, de pensar por nosotros mismos, de hacer nuestras propias elecciones, y por lo tanto crear nuestra propia realidad, libres de la propia imposición y presión para tenernos a todos sometidos, nos quedaremos en la prisión de nuestra propia creación, y la élite, con su programa malintencionado, continuará dirigiendo el mundo a su antojo.
Conclusión:
Podemos aceptar la prisión o podemos marcharnos, porque la libertad está a solo un pensamiento de distancia.
Cada día, cuando me levanto para ir a trabajar me comprometo a no olvidar quién soy ni un solo segundo de la jornada, en la que juego a ser una buena ciudadana, responsable, que trabaja para contribuir a que alguien se haga millonario a mi costa, para lo cual dedico 8 horas de mi maravillosa vida todos los días. No resulta diabólico? Pues de eso se trata, señoras y señores, de que no tengamos ni tiempo para pensar y por lo tanto no podamos cambiar el sistema.
Resulta muy curioso que, a día de hoy, se siga valorando a las personas por lo que tienen, por el dinero que ganan o dejan de ganar y por el trabajo que desempeñan. Es una idea neurótica que con el único objetivo de decidir si eres o no aceptable, no sirve de nada, pues aquellos que deciden salir de la ZLP jamás van a necesitar la aceptación de sus semejantes.
Siempre he creído que los niños deberían aprender cómo pensar y no qué pensar, dado que solamente así serán capaces de tener su propia opinión, pero lamentablemente es a los niños a los que menos caso les hacemos, los dejamos a su suerte, en un colegio en el que nadie tiene ni idea de cual es su potencial, básicamente porque no importa, y tienen que aprender una cantidad espantosa de conceptos de memoria para aprobar un examen que les convertirá en seres no pensantes, que se dedicaran a ascender en una empresa privada para ganar mucho dinero, tener el mejor coche, la mejor casa y la esposa más guapa y más tonta de todas, la cual le ayudará a educar a sus hijos, si es que los pueden tener, de la misma forma en la que fueron educados ellos, y este es el cuento de nunca acabar. Estos son los verdaderos exitosos, los que tienen una vida ordenada, sin problemas económicos, estos son los que te pisan para llegar a un puesto más alto sin ningún tipo de escrúpulo. Pero..tienen mucho éxito social, son convenientes, y buenos maridos porque te van a dar de comer, te van a llevar de viaje al extranjero, te van a comprar hasta un collar de perlas y un anillo carísimo para pedirte la mano, pero después te van a poner los cuernos con la primera de turno, en cualquiera de sus tan famosos y maravillosos viajes de negocios, que aún le darán más caché. También te abandonarán por el trabajo porque será lo único valioso en su vida. Sin despacho no hay yate, ni vacaciones, ni Calvin Klein. Podría continuar pero no acabaría...
Existe otro mundo lleno de personas que son todo lo contrario, no hacen daño a nadie, personas capaces de dar amor a todo el mundo, y son considerados un fracaso porque están desempleados o tienen un trabajo con poco o ningún glamour. Lo más curioso, es que estas “mentes pensantes y maravillosas” que consideran fracasadas a las personas amorosas que no necesitan formar parte del juego diabólico, resulta que se vuelven locas viendo a 22 chicos dándole patadas a un balón, chicos que por hacer eso ganan lo que no ganaría yo en dos vidas trabajando 10 horas diarias.
Qué idea más tergiversada del éxito y el fracaso. Si ocurriese el milagro de que aquellos que no lo saben, se dieran cuenta de que ambos son interiores, y nada tienen que ver con factores externos..otro gallo cantaría.
El problema está en que no somos ni corredores de bolsa, ni abogados, ni dentistas, ni barrenderos, ni comerciantes, somos todo lo que no tiene nada que ver con eso. Simplemente SOMOS, pero no podemos hacerlo dentro de la rueda de engaños a la que nos tienen sometidos.
Hasta que no respetemos nuestro derecho de ser diferentes, de pensar por nosotros mismos, de hacer nuestras propias elecciones, y por lo tanto crear nuestra propia realidad, libres de la propia imposición y presión para tenernos a todos sometidos, nos quedaremos en la prisión de nuestra propia creación, y la élite, con su programa malintencionado, continuará dirigiendo el mundo a su antojo.
Conclusión:
Podemos aceptar la prisión o podemos marcharnos, porque la libertad está a solo un pensamiento de distancia.
La Zona Libre de Problemas (ZLP) - Parte III
Las mentiras
Quienes tienen el verdadero poder, supongo que se trata de ese gobierno detrás del gobierno, intentan controlarnos, de manera que no nos demos cuenta. Ese es el verdadero juego psicológico.
Los falsos opuestos: URSS y EEUU, Creyentes y Escépticos, etc. Nuestra infinidad la reducen a dos grupos opuestos que parecen tener la misma agenda. Si aparece una alternativa real es ignorada y por tanto rechazada.
Se ve muy claro con el petróleo y la energía nuclear: La élite capitalista ha reducido todas las energías que existen a la del petróleo, la cual han monopolizado, y eliminan la nuclear porque es el camino de la independencia energética. Pero fuera queda la energía que es la más importante, la de radiación cero punto, la cual mantienen oculta porque de lo contrario significaría el fin del capitalismo.
El poder desacredita esta energía, que es infinita, la rechaza, y le roba el proyecto a quién lo descubrió, como el famoso caso de Tesla.
Y nosotros nos ponemos en manos de estas personas, porque no nos atrevemos a salir de la rueda por cobardes.
Lo peor de todo esto, es que al ser el sistema que impera, no podemos hacer nada para cambiarlo, tan solo podemos acercarnos a nuestro corazón y no permitir que nadie nos obligue a formar parte de la mentira cruel.
Las guerras son otra de las mentiras. La élite permite los atentados, subvenciona, y sacrifica a unos cuantos para tener la excusa perfecta de una guerra al terrorismo y de esta manera enriquecerse aun más. Pero lo peor no es esto, sino que ambos bandos son colegas y forman parte de una misma cosa, una nación capitalista.
El sistema educativo es de lo peor. Atrofia el pensamiento crítico de los estudiantes, que memorizan para sacar sobresalientes y hacer un master en dirección de empresas que gestionarán sometiendo a sus empleados.
A los estudiantes, como decía brevemente en el capítulo anterior, no se les enseña a pensar, ni a ser responsables de su propia vida, no se les enseña a resolver un conflicto personal, no se les dice que según piensan así sienten, y que depende de ello su éxito o fracaso personal. Son tratados como súbditos del sistema, y la opinión e ideas que tienen no sirven de nada y son rechazadas.
Los creadores de opinión son los nuevos profesores, que juegan a la estrategia de los falsos opuestos por lo que delimitan la realidad del estudiante, reduciéndola totalmente a la zona libre de problemas. La creación de autoridad es por medio de medallas, galones, o títulos académicos, y la sabiduría e inteligencia de las personas no cuenta absolutamente para nada en el sistema. Por eso son incompatibles ambas cosas, porque cuando sabemos quienes somos, no necesitamos ningún documento oficial para saber que nuestra opinión es importante y se debe tener en cuenta.
El sistema educativo y laboral hace que perdamos totalmente nuestra identidad y en la mayoría de los casos incluso la autoestima, la cual empieza a hundirse en el colegio con el sistema de puntuaciones que apoya a quienes aprenden un tema y hunde a los creativos convirtiéndolos en “don nadie”. Nos dividen en grupos...y la división más importante de todas es la de las naciones, tan efectiva que hasta muchos dan su propia vida por defender la suya, matando extranjeros, cuando en realidad somos todos y cada uno de nosotros hijos de la tierra. Nos dividen en clases sociales, y los que tienen dinero ven a los que no lo tienen como seres inferiores. Nos dividen con las religiones, nada más patético puesto que musulmanes y cristianos luchan por el mismo Dios con nombre distinto.
Centran nuestra atención en un punto llamativo, hipnótico, y sin salida, con el objetivo de esconder la verdad. Pero la naturaleza no tiende al desorden y a la destrucción, sino a la belleza y la armonía, si no fuera así no existiríamos!!!
Pero la técnica estrella para someter a los esclavos de las corporaciones es la de “como te quejes de las condiciones de trabajo te vas a la calle”. Cuando la población tiene problemas, la élite lo que hace es empeorar aún más las condiciones para después volver al problema inicial y volviendo a la situación anterior, los trabajadores experimentan una mejoría y se aguantan con su problema sabiendo que puede ser todavía muchísimo peor. Esto ocurre en el ámbito laboral y el económico. Cualquier situación de explotación social siempre puede ser empeorada. Cualquier ley restrictiva de derechos individuales o de libre expresión que decide imponer la élite capitalista, se saca inicialmente doblemente restrictiva para después reducir su fuerza y conseguir que pensemos que podía haber sido peor. Todos tenemos sueños e ilusiones, pero solo los ricos pueden intentar cumplirlos, porque los pobres tienen que empezar a trabajar con 14 años, y nadie les dice que pueden cambiar las cosas con un solo pensamiento.
La propaganda es otro método maligno, destinado a manipular la opinión de las personas. La propaganda capitalista se basa en mostrar solamente la forma de vida de los ricos, ignorando que los pobres existen. Aquí no puedo evitar decir, que los pobres de dinero suelen ser los verdaderos ricos y poderosos en espíritu. Lo siento.
La ocultación de la verdad, es otro acto terrorista, a mi modo de ver, pues cuando algo que no interesa a la élite es descubierto, automáticamente es desacreditado como utopía, fantasía o demencia. Las mayores verdades suelen estar justo enfrente de nuestros ojos, pero no siempre comprendemos todo su potencial, como es el caso del agua como combustible.
Y llegando al final, lo de siempre, los jóvenes, los niños, esos seres que tienen ideas geniales, llenas de energía para cambiar y mejorar la sociedad, las cuales son automáticamente ridiculizadas, truncadas, olvidadas. A través de la televisión con miles de canales, los niños dejan de pensar por sí mismos, viendo comportamientos y valores capitalistas. Con muchos mayores ocurre lo mismo, llegan tan cansados a casa que solo quieren descansar en el sofá y no pensar en nada, si acaso poner gran hermano o ver el fútbol. Muy pocos tienen tiempo, voluntad y capacidad necesaria para buscar la verdad, esa que nos ocultan siempre, la que acabaría con todo este disparate. Sin embargo, no hace falta que todo el mundo busque la verdad, con que unos pocos lo hagamos, lo podremos mostrar al resto, y eso cuenta.
Se que publicar este post me sitúa en un lugar comprometido, sin embargo la coherencia implica responsabilidad y es mi responsabilidad escribir lo que pienso.
Quienes tienen el verdadero poder, supongo que se trata de ese gobierno detrás del gobierno, intentan controlarnos, de manera que no nos demos cuenta. Ese es el verdadero juego psicológico.
Los falsos opuestos: URSS y EEUU, Creyentes y Escépticos, etc. Nuestra infinidad la reducen a dos grupos opuestos que parecen tener la misma agenda. Si aparece una alternativa real es ignorada y por tanto rechazada.
Se ve muy claro con el petróleo y la energía nuclear: La élite capitalista ha reducido todas las energías que existen a la del petróleo, la cual han monopolizado, y eliminan la nuclear porque es el camino de la independencia energética. Pero fuera queda la energía que es la más importante, la de radiación cero punto, la cual mantienen oculta porque de lo contrario significaría el fin del capitalismo.
El poder desacredita esta energía, que es infinita, la rechaza, y le roba el proyecto a quién lo descubrió, como el famoso caso de Tesla.
Y nosotros nos ponemos en manos de estas personas, porque no nos atrevemos a salir de la rueda por cobardes.
Lo peor de todo esto, es que al ser el sistema que impera, no podemos hacer nada para cambiarlo, tan solo podemos acercarnos a nuestro corazón y no permitir que nadie nos obligue a formar parte de la mentira cruel.
Las guerras son otra de las mentiras. La élite permite los atentados, subvenciona, y sacrifica a unos cuantos para tener la excusa perfecta de una guerra al terrorismo y de esta manera enriquecerse aun más. Pero lo peor no es esto, sino que ambos bandos son colegas y forman parte de una misma cosa, una nación capitalista.
El sistema educativo es de lo peor. Atrofia el pensamiento crítico de los estudiantes, que memorizan para sacar sobresalientes y hacer un master en dirección de empresas que gestionarán sometiendo a sus empleados.
A los estudiantes, como decía brevemente en el capítulo anterior, no se les enseña a pensar, ni a ser responsables de su propia vida, no se les enseña a resolver un conflicto personal, no se les dice que según piensan así sienten, y que depende de ello su éxito o fracaso personal. Son tratados como súbditos del sistema, y la opinión e ideas que tienen no sirven de nada y son rechazadas.
Los creadores de opinión son los nuevos profesores, que juegan a la estrategia de los falsos opuestos por lo que delimitan la realidad del estudiante, reduciéndola totalmente a la zona libre de problemas. La creación de autoridad es por medio de medallas, galones, o títulos académicos, y la sabiduría e inteligencia de las personas no cuenta absolutamente para nada en el sistema. Por eso son incompatibles ambas cosas, porque cuando sabemos quienes somos, no necesitamos ningún documento oficial para saber que nuestra opinión es importante y se debe tener en cuenta.
El sistema educativo y laboral hace que perdamos totalmente nuestra identidad y en la mayoría de los casos incluso la autoestima, la cual empieza a hundirse en el colegio con el sistema de puntuaciones que apoya a quienes aprenden un tema y hunde a los creativos convirtiéndolos en “don nadie”. Nos dividen en grupos...y la división más importante de todas es la de las naciones, tan efectiva que hasta muchos dan su propia vida por defender la suya, matando extranjeros, cuando en realidad somos todos y cada uno de nosotros hijos de la tierra. Nos dividen en clases sociales, y los que tienen dinero ven a los que no lo tienen como seres inferiores. Nos dividen con las religiones, nada más patético puesto que musulmanes y cristianos luchan por el mismo Dios con nombre distinto.
Centran nuestra atención en un punto llamativo, hipnótico, y sin salida, con el objetivo de esconder la verdad. Pero la naturaleza no tiende al desorden y a la destrucción, sino a la belleza y la armonía, si no fuera así no existiríamos!!!
Pero la técnica estrella para someter a los esclavos de las corporaciones es la de “como te quejes de las condiciones de trabajo te vas a la calle”. Cuando la población tiene problemas, la élite lo que hace es empeorar aún más las condiciones para después volver al problema inicial y volviendo a la situación anterior, los trabajadores experimentan una mejoría y se aguantan con su problema sabiendo que puede ser todavía muchísimo peor. Esto ocurre en el ámbito laboral y el económico. Cualquier situación de explotación social siempre puede ser empeorada. Cualquier ley restrictiva de derechos individuales o de libre expresión que decide imponer la élite capitalista, se saca inicialmente doblemente restrictiva para después reducir su fuerza y conseguir que pensemos que podía haber sido peor. Todos tenemos sueños e ilusiones, pero solo los ricos pueden intentar cumplirlos, porque los pobres tienen que empezar a trabajar con 14 años, y nadie les dice que pueden cambiar las cosas con un solo pensamiento.
La propaganda es otro método maligno, destinado a manipular la opinión de las personas. La propaganda capitalista se basa en mostrar solamente la forma de vida de los ricos, ignorando que los pobres existen. Aquí no puedo evitar decir, que los pobres de dinero suelen ser los verdaderos ricos y poderosos en espíritu. Lo siento.
La ocultación de la verdad, es otro acto terrorista, a mi modo de ver, pues cuando algo que no interesa a la élite es descubierto, automáticamente es desacreditado como utopía, fantasía o demencia. Las mayores verdades suelen estar justo enfrente de nuestros ojos, pero no siempre comprendemos todo su potencial, como es el caso del agua como combustible.
Y llegando al final, lo de siempre, los jóvenes, los niños, esos seres que tienen ideas geniales, llenas de energía para cambiar y mejorar la sociedad, las cuales son automáticamente ridiculizadas, truncadas, olvidadas. A través de la televisión con miles de canales, los niños dejan de pensar por sí mismos, viendo comportamientos y valores capitalistas. Con muchos mayores ocurre lo mismo, llegan tan cansados a casa que solo quieren descansar en el sofá y no pensar en nada, si acaso poner gran hermano o ver el fútbol. Muy pocos tienen tiempo, voluntad y capacidad necesaria para buscar la verdad, esa que nos ocultan siempre, la que acabaría con todo este disparate. Sin embargo, no hace falta que todo el mundo busque la verdad, con que unos pocos lo hagamos, lo podremos mostrar al resto, y eso cuenta.
Se que publicar este post me sitúa en un lugar comprometido, sin embargo la coherencia implica responsabilidad y es mi responsabilidad escribir lo que pienso.
23 junio 2009
Barcelona

Hay en la Barceloneta un lugar donde mantas y pareos se estiran en la orilla del mar.
Agujeros en la arena sirven de casa a cientos de antorchas y velas que se dan cita durante toda la noche del Solsticio de Verano.
La Coca…de piñones, y el Cava…del Penedés.
Siempre recuerdo aquellas noches en la playa, en esa, mi otra ciudad, que siempre llevo y llevaré en el corazón.
Buen San Juan!!
18 junio 2009
Concedido
Cuando alguien que no se identifica te dice que le encantaba leer tus escritos y te pide que hagas un esfuerzo creativo, no queda otro remedio que conceder el deseo.
Podría ser mi padre, o cualquiera de las personas que han ido siguiendo el blog desde sus comienzos, pero en realidad no importa. Poco tengo que contar, en realidad nada nuevo puedo aportar aquí que no haya dicho con anterioridad, sin embargo he aquí un pequeño esfuerzo creativo junto con una nota de agradecimiento a esa persona que me ha puesto a escribir aquí y ahora.
Como le contaba a un amigo hace pocos días, el tiempo transcurre cada vez más veloz, y su único cometido es darnos la oportunidad a cada uno de nosotros de poner cada cosa en el lugar que le corresponde. Muchas cosas han ido acomodándose en la vida, unas en un rinconcito, otras en otro, y así…ese círculo maravilloso se ha ido cerrando para dar lugar a un hermoso conjunto del que me siento muy orgullosa.
Nos vamos dando cuenta de lo importante que es adaptarse a los nuevos tiempos, a las nuevas personas que nos rodean, sobre todo los hijos, esos auténticos maestros de vida que enseñan, sin proponérselo, tantas y tantas cosas, todas ellas relacionadas con el amor incondicional.
Paseando por la vida, cuanto más alejados del mundo material, más conectados al mundo interior, más cerca de esa voz que nos cuenta la verdad. Ella nunca se equivoca.
Se acerca el verano y es inevitable cierta sonrisa recordando la niñez, los baños por las mañanas y por las tardes hasta caer el sol, los bocadillos llenos de arena de la playa, el aftersun, las algas que no queríamos pisar, y alguna que otra picadura, pero qué bien lo pasábamos, qué ilusión proporcionaba saber que ese verano ibas a conocer a alguna nueva amiga, que sin pensarlo acogías en tu pandilla. Y que ricos los polos de limón del súper de “la pepa”.
Se acerca el verano, y a la vez el niño que todos llevamos dentro. Aprovechemos para sacar una pizca de inocencia, esa que nos hacía desear, soñar y conseguir las pequeñas metas que nos proponíamos, porque todo era posible.
Gracias….
Podría ser mi padre, o cualquiera de las personas que han ido siguiendo el blog desde sus comienzos, pero en realidad no importa. Poco tengo que contar, en realidad nada nuevo puedo aportar aquí que no haya dicho con anterioridad, sin embargo he aquí un pequeño esfuerzo creativo junto con una nota de agradecimiento a esa persona que me ha puesto a escribir aquí y ahora.
Como le contaba a un amigo hace pocos días, el tiempo transcurre cada vez más veloz, y su único cometido es darnos la oportunidad a cada uno de nosotros de poner cada cosa en el lugar que le corresponde. Muchas cosas han ido acomodándose en la vida, unas en un rinconcito, otras en otro, y así…ese círculo maravilloso se ha ido cerrando para dar lugar a un hermoso conjunto del que me siento muy orgullosa.
Nos vamos dando cuenta de lo importante que es adaptarse a los nuevos tiempos, a las nuevas personas que nos rodean, sobre todo los hijos, esos auténticos maestros de vida que enseñan, sin proponérselo, tantas y tantas cosas, todas ellas relacionadas con el amor incondicional.
Paseando por la vida, cuanto más alejados del mundo material, más conectados al mundo interior, más cerca de esa voz que nos cuenta la verdad. Ella nunca se equivoca.
Se acerca el verano y es inevitable cierta sonrisa recordando la niñez, los baños por las mañanas y por las tardes hasta caer el sol, los bocadillos llenos de arena de la playa, el aftersun, las algas que no queríamos pisar, y alguna que otra picadura, pero qué bien lo pasábamos, qué ilusión proporcionaba saber que ese verano ibas a conocer a alguna nueva amiga, que sin pensarlo acogías en tu pandilla. Y que ricos los polos de limón del súper de “la pepa”.
Se acerca el verano, y a la vez el niño que todos llevamos dentro. Aprovechemos para sacar una pizca de inocencia, esa que nos hacía desear, soñar y conseguir las pequeñas metas que nos proponíamos, porque todo era posible.
Gracias….
23 febrero 2009
Sin Título

Queridisim@s...
Hace tiempo que quise dedicarme a escribir y no he encontrado la manera, o el tiempo necesario. Me encantaria hablaros de muchas cosas que creo son muy interesantes a todos los niveles. Pero siempre me queda la duda de si haría lo correcto plasmándolo en este blog que no nacio para comunicar nada a nadie, simplemente fue la cuna de lo que hoy es mi mayor deseo: escribir y publicar algo digno.
Este fue el sitio donde descubrí que no lo hago tan mal, y donde he tenido la suerte de poder decir lo que pienso y lo que he encontrado por ahí interesante para quien quiera leerlo. Le tengo mucho cariño....
Es este un momento de dedicación exclusiva para otras cosas, más enfocadas a la literatura en si, por lo tanto, abriré un nuevo blog donde ojalá los textos que ahí publique lleguen donde tienen que llegar.
El enlace lo pondré aqui cuando sepa como lo voy a llamar, asi que espero que podais seguir disfrutando de leer, igual que yo lo hice mientras escribía.
Gracias a todas aquellas personas que me habeis alentado a escribir más alla de un blog, de corazón.
Resistencia o Alegría
Esta mañana he leído un artículo en el que un filósofo, conocido como el Filósofo de la Alegría, mencionaba la cita de Martinus von Biberach, un místico renano, que dice:
“Vengo de no sé dónde. Soy no sé quién. Muero no sé cuándo. Voy a no sé dónde….me asombro de estar tan alegre”
Resulta que von Biberanch se dedicaba a la, para mí, interesante-extraña labor de escribir epitafios. Esto sirva solo como dato, para saber porqué lo menciona el filósofo en su artículo.
Luego comenta que “la alegría nace del ser, de lo que es, de lo real, y es activa. La tristeza nace del deseo, de lo que no es, de lo irreal, y es pasiva…y la visión trágica de lo real es lucidez: es la visión que constata que nuestra vida resiste pese a las infinitas razones para hallarla ridícula, miserable o absurda, y he ahí la alegría. Vivir es en si mismo, alegría.”
Para mí que resistir y ser alegre no tienen nada en común, si bien se contradicen, puesto que el mero hecho de la resistencia imposibilita la alegría.
Este filósofo de la alegría está medicándose desde hace años contra una depresión que sufre, la cual parece ser que le vino de golpe, lo cual no me extraña lo más mínimo pensando como piensa, que no somos nada en absoluto(para más información leed La Contra de La Vanguardia, 23/02/09).
Yo creo que esta enfermedad mental, que lo es, viene dada por una serie de pensamientos que hemos aprendido a lo largo de nuestra vida, y que podemos modificar si nos lo proponemos, pero haciendo una serie de terapias (guiadas o no) que nos lleven al conocimiento de nosotros mismos, de una manera rotunda, si cabe dolorosa, para llegar a tener la lucidez consciente y alegre de saber quienes somos, de donde venimos y hacia donde vamos.
Porque…vamos a ver, ¿en qué quedamos? ¿Como se puede estar alegre si no sabes donde vas, ni quien eres, ni de donde vienes, ni para qué?
Y ¿como se puede hablar de alegría cuando se es víctima de una depresión?
Quizá sea por eso de que “en casa del herrero cuchara de palo”
Con todos mis respetos, habiéndome parecido de lo más interesante todo lo que he leído del Filósofo Clément Rosset, me decido a publicar este post, porque siempre merece la pena un artículo de alguien que piensa…luego existe.
“Vengo de no sé dónde. Soy no sé quién. Muero no sé cuándo. Voy a no sé dónde….me asombro de estar tan alegre”
Resulta que von Biberanch se dedicaba a la, para mí, interesante-extraña labor de escribir epitafios. Esto sirva solo como dato, para saber porqué lo menciona el filósofo en su artículo.
Luego comenta que “la alegría nace del ser, de lo que es, de lo real, y es activa. La tristeza nace del deseo, de lo que no es, de lo irreal, y es pasiva…y la visión trágica de lo real es lucidez: es la visión que constata que nuestra vida resiste pese a las infinitas razones para hallarla ridícula, miserable o absurda, y he ahí la alegría. Vivir es en si mismo, alegría.”
Para mí que resistir y ser alegre no tienen nada en común, si bien se contradicen, puesto que el mero hecho de la resistencia imposibilita la alegría.
Este filósofo de la alegría está medicándose desde hace años contra una depresión que sufre, la cual parece ser que le vino de golpe, lo cual no me extraña lo más mínimo pensando como piensa, que no somos nada en absoluto(para más información leed La Contra de La Vanguardia, 23/02/09).
Yo creo que esta enfermedad mental, que lo es, viene dada por una serie de pensamientos que hemos aprendido a lo largo de nuestra vida, y que podemos modificar si nos lo proponemos, pero haciendo una serie de terapias (guiadas o no) que nos lleven al conocimiento de nosotros mismos, de una manera rotunda, si cabe dolorosa, para llegar a tener la lucidez consciente y alegre de saber quienes somos, de donde venimos y hacia donde vamos.
Porque…vamos a ver, ¿en qué quedamos? ¿Como se puede estar alegre si no sabes donde vas, ni quien eres, ni de donde vienes, ni para qué?
Y ¿como se puede hablar de alegría cuando se es víctima de una depresión?
Quizá sea por eso de que “en casa del herrero cuchara de palo”
Con todos mis respetos, habiéndome parecido de lo más interesante todo lo que he leído del Filósofo Clément Rosset, me decido a publicar este post, porque siempre merece la pena un artículo de alguien que piensa…luego existe.
21 febrero 2009
Un Comentario que Escribí...
Tendría tantas cosas que decir...pero en cierto modo ya lo habéis hecho entre Todos, así que me gustaría hacer mención a una cosa que escribió Einstein y que visto desde el tema personal y no económico, es una muy buena postura que todos deberíamos contemplar...son solo palabras...menudas palabras:
No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo.
La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos.
La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura.
Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar 'superado'.
Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.
La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia.
El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.
Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos.
Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.
Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo.
En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla.
Estamos en crisis, señor@s, pero crisis humana, no económica, ésta última ha sido simplemente la consecuencia de la primera, y gracias a la vida que ha ocurrido. De lo contrario, no estariamos donde estamos los que no le hacemos ni caso, y nos dedicamos a lo nuestro: el espíritu, el amor, la vida. (este ultimo parrafo, ya es mio)
No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo.
La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos.
La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura.
Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar 'superado'.
Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.
La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia.
El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.
Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos.
Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.
Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo.
En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla.
Estamos en crisis, señor@s, pero crisis humana, no económica, ésta última ha sido simplemente la consecuencia de la primera, y gracias a la vida que ha ocurrido. De lo contrario, no estariamos donde estamos los que no le hacemos ni caso, y nos dedicamos a lo nuestro: el espíritu, el amor, la vida. (este ultimo parrafo, ya es mio)
22 enero 2009
Gracias Pati
25 marzo 2008
Otro Guiño

Tiempo:
Por qué te burlas de mi
como si de un juego se tratara.
Eres el aliado perfecto y el mas temible de los enemigos.
Solo vivimos un instante, un momento precioso al que rendir el mejor de los homenajes.
La Sargantalia mira hacia el cielo y le hace otro guiño mientras
piensa...dejarse llevar por ti, ahora que eres mi aliado.
;)
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